viernes, 31 de diciembre de 2010

El año viejo

¡QUE LA PAZ, LA DICHA Y LA FELICIDAD REINEN EN SUS HOGARES PARA TODOS USTEDES EN EL 2011!

¿FELIZ AÑO NUEVO!

viernes, 3 de diciembre de 2010

¿Cómo se dice Feliz Navidad en...?

¿Cómo se dice Feliz Navidad en ....?

ÁRABE:Idah Saidan Wa Sanah Jadidah
CHINO:(mandarín)Kung His Hsin Nien bing Chu Shen Tan
ESQUIMAL:Jutdlime pivdluarit ukiortame pivduaritlo!
FRANCÉS:Joyeux Noël
GRIEGO:Kala Christouyenna!
HAWAIANO:Mele Kalikimata
HEBREO:Mo'adim Lesimkha. Chena tova
HINDÚ:Shub Naya Baras
HOLANDÉS:Vrolijk Kertfeest en een Gelukkig Nieuwjaar!
INGLÉS:Merry Christmas
IRAQUÍ:Idah Saidan Wa Sanah Jadidah
ITALIANO:Buone Feste Natalizie
JAPONÉS:Shinnen Omedeto Kurisumasu Omedeto
NAVAJO:Merry Keshmish
PAPIAMENTO:Bon Pasco
PORTUGUÉS:Feliz Natal
RUMANO:Sarbatori vesele
RUSO:Pozdevlyayu s prazdnikom Rozhdestva is Novin Godom
VIETNAMITA:Chung Mung Giang Sinh
YUGOSLAVO:Cestitamo Bozic

domingo, 14 de noviembre de 2010

MEMOrias de las "lunadas".


A finales de los 60s y principios de los 70s era bastante frecuente que alguien invitara a un grupo de amigos o familiares a cualquier playa de El Salvador, ya fuera oír música, a tomar algunos tragos, o simplemente a pasear en horas nocturnas en el mar a la luz de la luna, y a esto se le llamaba “lunada”.

Por lo general uno iba a las lunadas con un grupo de cheros y los enamorados en parejas. Se llevaban gaseosas, cervezas o las botellas de licor, el hielo, las Cocacolonas, los vasos, unas boquitas o sanguchitos de jamón o mortadela, y un radio de transistores para oír música y bailar. Ya estando en la playa se buscaba leña o ramas secas que sirvieran para hacer una hoguera para calentar el frío de la madrugada, para alejar los mosquitos y para dar un poco más de luz.

Eran tiempos tranquilos y pacíficos cuando la palabra “mara” significaba simplemente un grupo de cheros y conocidos; y la palabra “pandillero” solo existía en el diccionario. Así que uno podía pasear a altas horas de la noche en el mar sin tener el temor de ser asaltado por los ladrones o a que alguien le fuera a hacer algún daño físico o que le pusieran una pistola en la cabeza.

Lo peor que le podía pasar a alguien en una lunada era que lo picaran los zancudos o los jejenes, o que los canegües le mordieran los dedos de las patas.

Lo que hacía atractiva las lunadas era precisamente eso: la luna, pues bajo su tenue luz, los amantes podían dar rienda suelta a sus ardientes pasiones sin ser molestados por los “mirones”; y los bolos podía chupar tranquilamente con boca de paisaje de mar y “fondear” en la playa sin que nadie los bolseara.

Lastimosamente, debido al grave problema de la delincuencia en nuestro país, y que no hay seguridad en las playas la costumbre de ir a pasear de noche al mar es muy arriesgado y peligroso, así que las lunadas prácticamente han desaparecido.

Ojalá, en un futuro cercano, los salvadoreños podamos disfrutar de nuevo de los paseos nocturnos en las playas a la luz de la luna llena.





jueves, 4 de noviembre de 2010

Si los mineros hubieran sido salvadoreños.

1) Los diputados discutirían por 6 meses, si vale la pena sacarlos o no.
2) El Ministerio del Medio Ambiente negaria permiso por dañar el medio ambiente y los mantos acuiferos.
3) El presidente Funes le echaria la culpa a los 20 años de gobiernos de Arena.
4) Los mareros ya le hubieran puesto renta a la familia de los mineros para compartir los premios ofrecidos.
5) De las 3 capsulas : 1 no serviria, otra se hubiera trabado y la otra se la hubieran gueviado.
6) La mayoria se harian miembros de GANA por $100 cada uno.
7) En lugar de salir con una camisa firmada de la Selecta o de algun equipo dela primera division, saldrian con una camisa del Barca o del Real Madrid.
8) La Corte Suprema de Justicia hubiera decretado incostitucional el esfuerzo por sacarlos.
9) King Flyp le dedicaria una cancion llamada " SOLOS , HUNDIDOS Y ABANDONADOS "VERSION HIP-HOP, remake SALSA y su video seria visto por 8 millones en Youtube.
10) En la primera toma de video de la sonda encontrarian la caja negra de aquel avion que se hizo mierda en el volcan de San Vicente
11) La Primera Dama hubiera prohibido a las esposas ir en faldas o jeans muy apretados para recibir a los mineros. y M F ya tendria por Dama numero 4 a alguna de las esposas de los Mineros para ayudarales a pasar los dias de soledad.
12) La Ministra de Salud no sabia nada del rescate . En sus declaraciones " " Es que mire . Yo no me entere de nada porque yo a esas horas del rescate estoy dormida , verdad . Y yo de eso de la Salud de mineros no se nada por eso he mandado un comision de medicos cubanos para que investigue la situacion" .
13) La directora del ISDEMU además de quitar las cachiporristas, suspendio el rescate de los mineros, porque el minero #21 tenia esposa y dama.
14) Que es culpa de Arena el derrumbe en Chile. Y Cualquier otro desastre natural es culpa de las admisitraciones anteriores. Es más, Arena mató a la Manyula.
15) Si los mineros hubieran sido salvadorenos, hubieran gritado: EL ULTIMO QUE SALGA ES CULEEEERRRROOOO
16) En vez de gritar Chi-chi-chi le-le-le cuando salen les hubieran pitado lavieja1
7) En conclusion , ACÁ, LOS MINEROS SE HUBIERAN MUERTO.



Anónimo. Me lo enviaron.


miércoles, 27 de octubre de 2010

Día de finados



Hay que ir a encargar las coronas donde las Reyes. Una de rosas blancas, para la Chela; otra morada, para la Mercedes; y otra de varios colores para Eduardo”.

Y cuando el primero de noviembre llegó y las coronas de papel estuvieron listas, Picadillo fue a recogerlas, mientras la nacha se iba a comprar las naturales. “No vayás a dejar que te metan ciprés viejo, Nacha. Mirá que esté fresquito…Y vos, Picadillo, apurate. Hay que ir a desyerbar las tumbas. Así están limpias mañana".

Asperjadas con agua, las coronas de ciprés pasaron la noche sobre el cerco del limonero; las flores artificiales, colgadas de unos clavos, sobre las paredes del corredor. Cuando amaneció, toda la casa empezó a alistarse, para los ritos. “Apúrese que vamos a ir a misa de siete, muchachito: a rezar por su mamá…Picadillo, andate a pintar de dorado las letras de las lápidas. Conseguite algún cipote que te ayude”.

La misa estuvo repleta, y mi abuela le pidió a su Dios por la hija, por la hermana, y por su compañero de amor, ya fallecidos. “¡Estese quieto, Se va enchucar todo! ¿No ve que con esos mismos trapos va a ir al panteón en la tarde?”.

Se iba al cementerio todo el día; pero era después del almuerzo cuando la gente se desrracimaba calle abajo. En la mañana, iban los vecinos del centro, los que llegaban de la capital, y los que deseaban evitar encuentros temerarios. “Allá viene el alcalde con la mujer y las dos hijas, para no toparse en la tarde con la Amanda”. “la Emérita coronó y no coronó, y se las campaneó ligerito para la capi, mamita”. En la mañana, iba también la niña Chela Rodríguez, cuya salida despertaba curiosidades y pullas. Y es que la matrona, una vez muertos el marido y los hijos en una oscura reyerta pueblerina, se había encerrado dentro de una casa enorme y solariega. Sólo salía en día de finados y en año nuevo, cuando, cerúlea, se asomaba a medio abrazar a los vecinos. “A esa, marido le hace falta, para que agarre color”.

Cuando bajo el sol de la dos de la tarde enrumbamos hacia el camposanto, las filas iban hacia allá. Con ramos y coronas, y con vestidos de duelo o de domingo, el gentío hormigueaba.

“¿Ya de te pasó la goma, vos?” Y es que, como había feria local, mucha gente estaba desvelada por el baile de la noche anterior. “¿Viste a las Reyes? Parecían urracas, con todas las babosadas que se habían puesto”. “pero son arrechas, niña; porque han hecho una tracalada de coronas y flores para medio mundo, y todavía tuvieron tiempo de ir a bailar”.

Cuando desembocamos en la calle inmediata y en la explanada del panteón, el espectáculo era alucinante: el olor a ciprés revoloteaba intenso sobre la multitud que se movía entre decenas de ventas. Flores, pupusas, coronas, pasteles, juguetes, yuca frita, yuca sancochada, panes con gallina, fresco de ensalada, horchata, cebada, chan, chilate con nuégados, tortas de camote, atoles y otras tentaciones saladas y dulces retaban bolsillos y cachetes. “Cuando salgamos de coronar, come lo que quiera, muchachito. Hoy no(…)¡Que todavía no, le digo!”

El interior del cementerio era otro hervidero humano. “¿Qué tal, niña Chon?”. “Por aquí, mire…enflorando a mi hermana”. Mausoleos hermosos, ángeles de mármol, nichos modestos, túmulos casi anónimos, y un crucerío interminable, recibían las galas de los visitantes.

Mirá, esta coronita la traje para tu mamá”. Y Cuchumbo puso, sobre la tumba de mi madre, un círculo de ciprés con cinco rosas rojas, de papel. Mi abuela lo miró con una ternura inabarcable, y le sobó el pelo, cortado al “pato bravo”. “Ya ve que éste niño es como su hermano, muchachito’”. Tomados de entre hombros, nos fuimos con el niño a mirar y a oír a desconocidos que, distantes a veces en el gozo de los días, en esa tarde especial se congregaban bajo el recuerdo de sus difuntos.

Maclovio no había dejado de hacer sorbete, y en una carrerita-“Vigiame el carretón, vos.-había ido a enflorar a sus padres. La Tanchito, silenciosa como siempre, había ido, con mi abuela, mi nana y la María, a hacer el recorrido de sus muertos. “¡Ijj, allá vienen las Reyes! ¡Ay no. Mirá la Troncha el vestido que trae!” La niña Chole no había “tortiado” esa tarde, y hacía esfuerzos para no soltar leperadas. “Mirá la Chila, vos: enfloró rápido, y se puso a vender chuco”. El papá de la Pedrina había llevado azucenas al descanso de la travestida, y un ramo de rosas, envuelto en celofán, para la que fue su primera mujer. “Alejandro el cuilio y la Micoleona, como no son de aquí, se van a saber para adonde, y a hacer a saber qué”. El “maistro Oliva” pasó con dos coronas de ciprés enormes, seguido de su familia. Quevedo, bolísimo, se bamboleaba en las cercanías de una ceiba centenaria. Simplicio, que lo conocía harto, se había ido a echar a su vera, en espera de que pasáramos de vuelta. “Allá viene la niña Isabelita, mirá; la de la escuela privada”. La niña Mema Fuentes andaba cantando alabados en algunos sepulcros, y los cipotes nos partíamos de risa. El padre Cruz y otros curas del lugar no daban abasto para tanto responso. Don Cifuentes, como no tenía difuntos allí, se había acomodado bajo una umbría, a leer sus infaltables libros. “Saludá a la gente, Mincho; no seas tan de al tiro”. Y la mujer lo perturbaba, sin tregua. Don Balta, el lince del montepío, se paseaba entre pasillos y tumbas, halconeando muchachas seducibles. Carlos Pico observaba el barullo, con ojos enloquecidos. Don Daniel y Carlos Cobra, tras enflorar, se habían puesto a hacer viajes repletos, entre el cementerio y la estación. La María Lioncia llegó con dos ramos de gladiolas para las tumbas de la hija y de la hermana de mi abuela. La loca Rafaela estaba haciendo su agosto, allá tras unos matochos. “¿Querés ver una película, papaíto?” Y cuando le daban la peseta, se subía la falda y dejaba ver todísimo. Carlos Satán andaba con la niña Refugio. “¡Cuidadito como le hacen cachos, muchachito, que le zampo!” Las Fuentes habían cerrado por una tarde la pensión, y se habían ido a ver a sus deudos…

Cuando el sol se fue yendo, la gente empezó a rumbear, lenta hacia arriba. “¡Cómase esa enchilada, que para algo la compró!” Atrás quedaba el florerío en las tumbas. Adelante, las primeras luces del alumbrado eléctrico y el zangoloteo de las ruedas de la feria rubricaban con júbilo aquel día de duelo.

Francisco Andrés Escobar
De su libro: “El país de donde vengo”.





domingo, 17 de octubre de 2010

¿Se ofende usted que le digan "guanaco"?

El día de ayer recibí un correo electrónico de un compatriota que me decía que debería de quitarle el apelativo de “guanacas” al nombre que lleva éste blog porque era una ofensa en contra nuestra, pues nosotros no somos guanacos sino salvadoreños, y que el llamarnos de esa manera es una forma de “bayunquismo”.

Yo le contesté que el hecho de haber abierto éste blog y de haberlo llamado de esa manera es porque estoy muy orgulloso de mis raices, de mi patria y de mis costumbres, todo lo contrario de lo que él dice; y que el nombre de "Memorias guanacas" así se va a quedar, no lo voy a cambiar.

El pensamiento de éste paisano es bastante generalizado y compartido por muchísimos compatriotas que se sienten ofendidos por dicho apelativo, y les cae mal que les llamen de ésa manera, porque, según ellos, los están comparando con el cuadrúpedo andino de igual nombre, o porque los están llamando estúpidos o ignorantes.

Esto se debe-en mi opinión- a que no saben con certeza, como, donde y cuando nos empezaron a llamar de esa manera, pues ignoran que el verdadero origen del vocablo es maya-quiché; y que la palabra original es “hua nax tzut”, que significa “lejano”, “de tierras lejanas ”, o simplemente “extranjero”, y que con el tiempo, fue modificándose hasta quedar como "guanaco", que es la forma actual del vocablo indígena.

Mapa del francés Nicolas Bellin de 1760. Nótese que al Golfo de México le llamaba "Golfo de Higueras o Guanacos".

Esto, se debió, quizás, a que los salvadoreños siempre hemos sido trotamundos, andalones o “pate'chuchos” y desde hace muchos años hemos buscado otras tierras y otros horizontes en busca de nuevas oportunidades para proveer el sustento diario a nuestras familias.

Otros piensan que nos empezaron a llamar “guanacos” a mediados de 1930 en Panamá, pues muchos compatriotas emigraron hacia ése país en busca de trabajo. Y que los panameños nos llamaban así porque los salvadoreños que llegaron a trabajar al canal de Panamá eran fuertes, y aguantadores para el trabajo pesado, parecidos al animal peruano de carga.

Otros dicen que allí mismo, en Panamá, los confundieron con personas costarricenses provenientes de la provincia de Guanacaste, que suena casi igual.

Y hay otros- que son los que van más lejos- que dicen que nos llaman “guanacos” porque somos como el animal andino que es torpe, estúpido, que expulsa saliva a cada momento y que son muy curiosos, pues cada vez que hay un ruido muy fuerte salen a ver lo que no les importa.

Y la confusión se da, porque los dos vocablos, -el maya-quiché de “extranjero” y el nombre "guanaco" del animal peruano que proviene del vocablo quechua “wanaku”-, suenan muy parecidos. Pero significan dos cosas completamente diferentes.

Son estas personas las que se ofenden, por ignorancia.

Pero realmente hemos sido llamados así simplemente por gentilicio, y más específicamente por hipocorístico, que no es un gentilicio propiamente dicho, sino una forma un poco mas despectiva de nombrar a una etnia, grupo racial o a un grupo de personas procedentes de una determinada región; pero que con el tiempo se convierte en gentilicio y llegan a ser conocidos como tal.

Así como nosotros llamamos “ticos” a los Costarricenses. Y no se ofenden.
Asi como llamamos "chapines" a los guatemaltecos. Y no se ofenden.
Así como llamamos “nicas” o “pinoleros” a los nicaragüenses. Y no se ofenden.
Así como llamamos “canaleros” a los panameños. Y no se ofenden.
Así como llamamos “catrachos” a los hondureños. Y no se ofenden.
Y así como también llamamos “yankees” o “gringos” a los norteamericanos. Y no se ofenden.
Entonces: ¿porqué debemos ofendemos o molestamos los salvadoreños de que nos llamen “guanacos”?

Yo soy de los que piensan que su origen es maya-quiché, por la cercanía de los dos territorios; y porque no tiene ningún sentido que nos hallan llamado como el animal peruano, ya que no tenemos ninguna relación con ellos, ni por cercanía, ni por afinidad, ni tampoco esos amimales existen en nuestro país ni siquiera en el zoológico nacional.

Si usted se ofende cuando lo llaman así; entonces, de plano, usted es un guanaco, porque usted así lo ha decidido.
Y si no se ofende, entonces, es un "guanaco bien nacido".

Parafraseando un amigo mío que dice: "la ofensa la determina el ofendido, no el ofensor".
Si usted se ofende, es problema suyo. Yo simplemente decido no ofenderme.

Para terminar, traigo unas estrofas del “Poema de amor” de nuestro excelso poeta Roque Dalton, en las que exalta el amor a sus compatriotas de la forma más cruda y explícita que solo él lo pudo hacer.

…“los que nunca sabe nadie de donde son,
los mejores artesanos del mundo,
los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera,
los que murieron de paludismo
o de las picadas del escorpión
o de la barba amarilla
en el infierno de las bananeras

los que lloraron borrachos por el himno nacional
bajo el ciclón del Pacifico o la nieve del norte,
los arrimados, los mendigos, los marihuaneros,
los guanacos hijos de la gran puta,los que apenitas pudieron regresar,
los que tuvieron un poco mas de suerte,
los eternos indocumentados,
los hacelotodo,
los vendelotodo,
los comelotodo,
los primeros en sacar el cuchillo,
los tristes mas tristes del mundo,

mis compatriotas,
mis hermanos” .

miércoles, 13 de octubre de 2010

Un poco de "trivia" guanaca.

Uno de nuestros principales poetas, Roque Dalton, está emparentado con la cantante Linda Rondstadt. Roque Dalton murió ajusticiado en la Guerra Civil.

En la obra "El Principito", la rosa de la historia es la salvadoreña Consuelo Suncín, esposa de Antoine de Saint-Exupery. Previamente, Consuelo Suncín fué esposa del escritor guatemalteco Enrique Gómez Carrillo, que era amigo de Oscar Wilde.

La propuesta por México para el Oscar a la Película Extranjera: Voces Inocentes, está basada en el guión autobiográfico que el salvadoreño Oscar Orlando Torres le pasara al director Luis Mandoki durante la filmación de un comercial. Voces Inocentes está producida por Lawrence Bender, cuyas producciones incluyen Pulp Fiction, Good Will Hunting y Kill Bill. La película trata de la infancia de Oscar Torres en la guerra civil salvadoreña. Oscar Torres es un actor que ha aparecido en capítulos de ER, CSI:Miami y Any Day Now

En el libro y la película "A Beautiful Mind" (la película fué con Russell Crowe y Jennifer Connelly), la esposa del matemático John Nash es la salvadoreña Alicia Lardé. Jennifer Connelly recibió el Oscar por su caracterización de Alicia. En el libro de Sylvia Nash la describen como una "Princesa de El Salvador con un sentido de Noblesse Oblige".

El artista salvadoreño Simón Varela de Quezaltepeque creó varios de los personajes (como Bruce, el tiburón) de la cinta animada Finding Nemo de Pixar/Disney.

El diseño de las letras Pizza Hut fué desarrollado por la firma británica salvadoreña Ideas Frescas ( http://www.ideasfrescas.com ), la empresa de nuestra campeona voleibolista de playa, Frida Larios.

La línea aérea de El Salvador, TACA (originalmente de Honduras), fué en alguna vez la aerolínea más grande del mundo, bajo su fundador Lowell Yerex - hasta que vino PanAm. La historia de Yerex: Yerex of TACA, a Kiwi Conquistador, cuenta de cómo perdió un ojo volando para una revolución, entre otras aventuras.

La mamá de la supermodelo Christy Turlington es de Cojutepeque, El Salvador. Por ello, las ganancias del calendario de Christy van para la Fundación Americana para El Salvador,

Juan Rodriguez Cabrillo, quien descubrió San Diego en California, Estados Unidos, terminó la construcción su flota en Acajutla, El Salvador. Por ello, una de sus naves se llamaba "San Salvador".

El primer distribuidor de Toyota en América (de hecho, el segundo distribuidor en el Mundo, después de Taiwan) fué DIDEA de El Salvador. El primer Toyota del continente Americano, un Land Cruiser, todavía funciona.

En películas como "Schindler's List" y "Varian's War" cuentan las historias de valientes personas que salvaron vidas judías de los campos de concentración. George Mantello (Mandel), quien trabajaba en el consulado de El Salvador, fué una de estas personas, al igual que Schindler y Varian, tal como lo narra el libro "El Hombre que paró los trenes a Auschwitz: George Mantello, el más fino momento de El Salvador y Suiza". Este fué el más grande esfuerzo de salvamento durante el Holocausto, salvándose 14,000 vidas a las que se les dió ciudadanía salvadoreña. George Mantello convenció al Cónsul General Coronel José Arturo Castellanos para que se expedieran los papeles de ciudadanía. El libro, escrito por David Kranzler y con prefacio por el Senador Joseph Lieberman recibió el premio Egit (Histadrut) en 1988 como Mejor Manuscrito sobre el Holocausto.


La salvadoreña Paula Heredia, basada en Nueva York, ganó un Emmy por su trabajo en el film de HBO: In Memoriam, New York City, 9/11/2001.
También ha ganado otros premios como: The American Cinema Editors Award por el documental Unzipped, Mejor Guión y Audience Award en el Festival de Filme de Avignon por Sling and Arrows, 1996 Hispanic Creative Award por Teniendo un Bebé y película seleccionada para el New York Film Festival de 1994: The Couple in the Cage

El salvadoreño Andre Guttfreund hizo el film "En la Región del Hielo", el cual ganó el Oscar a mejor Pelicula Corta, Acción en Vivo, en 1977. La película está basada en una historia de Joyce Carol Oates.

Los abuelos de Monica Lewinsky (la pasante involucrada en el escándalo con el presidente americano Bill Clinton) emigraron a El Salvador para escapar del nazismo. El papá de Monica Lewinsky, Bernard, nació en El Salvador y fué profesor en una escuela de El Salvador, y es ahora un Oncologista.

U2's song: Bullet the Blue Sky were inspired by the trip to El Salvador that Bono did in the time of our civil war
Spanish singer Jose Luís Perales's "La Reina del Cafetal" was inspired by salvadorean María Gladys Cantón Duke, who hosted the spanish singer in her house, when Perales came to El Salvador for a benefit concert.
Tigres del Norte's "Tres veces mojado" is about a salvadorean emigrating to USA.
Cuban artist Silvio Rodriguez's "Por quien merece Amor" a song about USA trying to stop Cuban help to El Salvador's insurgents.
Guatemalan artist Ricardo Arjona's "Aquí El Salvador", also about our civil war.

martes, 5 de octubre de 2010

domingo, 26 de septiembre de 2010

Recordando a Tito Carías.

El 30 de septiembre de 1943 nació en Villa Delgado (hoy Ciudad Delgado) un varoncito hijo de la Sra. Victoria Ullóa y de Mármol Carías, al que pusieron de nombre Modesto Gerónimo Carías Ulloa, quien años después sería conocido en la farándula salvadoreña simplemente como Tito Carías.

Tito hizo sus primeras apariciones artísticas a la tierna edad de quince años en las caravanas artísticas que recorrían todo lo largo y ancho de El Salvador como fonomímico. Estas caravanas artísticas eran formadas por cantantes, cómicos, orquestas, tríos, marimbas, grupos de danza, etc, las cuales eran promocionadas por algunas radios nacionales, en las que los maestros de ceremonia eran Don Paco Medina Funes y Aniceto Porsisoca.


Tito, junto a otro joven, Rolando Orellana, (que también se haría DJ con el correr del tiempo), habían hecho pareja y hacían la parodia de varias canciones famosas de la época como la de la “Gallinita Josefina”, la de “Speedy Gonzalez” y la de “El Médico Brujo”, quizás la mejor representación de todas.





Luego también hizo pareja en los escenarios con otra jovencita que también era muy talentosa y graciosa para hacer fonomímica, Teresita Barrientos, con la que después se casó y tuvieron cuatro hijos: Tito Jr., Vanesa, Verónica y Jackeline. También hizo pareja con Edgardo Castellanos, conocido artísticamente como Pepito, el niño malcriado de la televisión.

Tito era muy versátil, pues no solo hacía fonomímica sino que también incursionó como presentador de TV y locutor de radio. Fue en éste medio donde sobresalió. Su primer trabajo fue en el famoso “Club de los DJs”. Trabajo que obtuvo cuando el primer DJ salvadoreño, Luís Echegoyen, decide dejar el programa de radio cadena YSU para emigrar a los Estados Unidos, en donde llegó a ser el presentador de noticias en un canal de San Francisco, California.




Tito no fue la primera opción. Pero obtuvo el puesto de locutor gracias a las gestiones de Echegoyen. Fue allí donde Tito alcanza su plenitud como DJ de radio y como promotor de los primeros grupos de música de la nueva ola en El Salvador, tales como los Supertwisters y los Satélites del Twist. Promovió también varios festivales musicales donde ponía a competir a los grupos de moda. Realizó también bailes en los salones de la Librería Hispanoamérica, La Dalia y el Casino Salvadoreño. Promovió también el Primer Festival de Combos y Pulúm-pulúm en el lugar donde se concentraban los tríos, combos y mariachis en San Salvador, conocido como la Praviana.

Tito Carías fue, junto a Rolando Orellana, Willie Maldonado y Leonardo Heredia, los primeros locutores de Radio Femenina. Fue el fundador de Radio 10, “El punto alegre del cuadrante”. Fue también el promotor de varios grupos nacionales como los Kiriaps y Vikings de Usulután, y también ayudó en la creación artística de las carátulas de los LPs.


Luego se fue a Panamá a una compañía disquera y también ayudó a la creación de nuevas radios que promovían la música moderna, como Radio 10.

Tito Carias, fue, sin lugar a dudas, pieza clave y fundamental en la creación del “Boom”de la música de la “nueva ola salvadoreña”, la cual muy acertadamente se bautizó como “Las Buenas épocas”, y de la promoción de grupos y cantantes juveniles que hasta ese momento, tenían poco espacio en la radio y TV de entonces.

Murió a la temprana edad de treinta años, en una operación de rutina de sinusitis en el hospital del ISSS el 6 de noviembre de 1973. Pero, a pesar del corto tiempo que estuvo trabajando en el ambiente artístico, su contribución en la promoción de la música juvenil en nuestro país es invaluable.

Fuentes: varias.



martes, 21 de septiembre de 2010

MEMOrias de Manyula.


Este relato lo tenía pensado escribir desde hace algunos años. Pero por falta de tiempo debido al trabajo, y además a que últimamente me he vuelto medio “huevón” para escribir, no lo había hecho. Pero ya que éste día supimos la noticia de que la elefanta del zoológico nacional murió, decidí hacerlo para contar una pequeña anécdota que me sucedió hace como cuarenta años en el Zoológico Nacional con la elefanta Manyula.

Yo nací a mediados de los años cincuentas y me crié cerca del centro de San Salvador, y el Zoológico Nacional era de los pocos lugares de entretenimiento familiar para el pueblo, y como nos quedaba relativamente cerca, pues mis padres me llevaban con bastante frecuencia. En el álbum familiar todavía conservo algunos retratos que me tomaron en brazos de mi madre, con la isla de los micos de fondo.

Me entretenía viendo la jaula de los leones africanos, los cocodrilos, las culebras, los coyotes, los camellos, los avestruces, los mandriles. Pero los animales que más acaparaban mi atención eran: los monos araña, los pavianes, los leones, y la elefanta Manyula.

Decían que la habían traído de la India junto a otros animales como los camellos y avestruces, y parece que se adaptó muy bien a nuestro clima y a la dieta de frutas y verduras que los encargados le daban de alimento.

Como les decía, iba bastente seguido al Zoológico, desde que era niño hasta adolescente, pues no solamente iba a ver los animales sino que también iba a repasar mis lecciones y a estudiar para los exámenes trimestrales porque en el Zoológico habían muchos árboles que daban buena sombra y me gustaba repasar mis libros debajo de ellos.

En una de esas ocasiones que estaba estudiando me entro sueño y me dormí en una de las bancas. No recuerdo cuanto tiempo. Pero entre dormido y despierto recuerdo que me empezaron a caer unas gotas de agua. Volví a ver al cielo pues pensé que empezaba a llover, pero no se miraba ni una nube. Me volteé de nuevo para seguir con mi siesta, cuando al poco rato vuelvo a sentir un pequeño chorro de agua en la nuca. Me levanté de la banca donde estaba sentado para ver si algún cuidandero andaba regando la grama con alguna manguera y me había chispeado, o algún cipote me estaba jugando alguna broma…pero no había nadie.

No le di más importancia al asunto por varios minutos, cuando, de repente, vuelvo a sentir otro pequeño chorro de agua en el cuerpo. Me levanté nuevamente para ver quién o de donde provenía el agua, pero veo que cerca de mí solo está la elefanta en su jaula paseándose de un lado a otro.

“No puede ser la elefanta”- me dije- “Tiene que ser otro el culpable”. Para estar seguro, me fui a sentar a la misma banca y me hice de nuevo el dormido. Al poco rato vuelvo a sentir que me tiran agua cerca de los pies. Esta vez no había duda, nadie estaba cerca de mí. La elefanta Manyula era la que me tiraba el agua con su largo moco. Cada vez que me sentaba, ella iba a su enorme piscina y agarraba un poco de agua y me la lanzaba. No se si la paquidermo sabía que estaba tratando de dormir o me había agarrado de juguete. Lo raro es que solo a mí me tiraba el agua y no a las demás personas.

Pero en lugar de enojarme con ella, le seguí el jueguito y me fui a sentar y hacerme el dormido de nuevo para que Manyula me siguiera mojando. Así estuvimos jugando por un largo rato, yo haciéndome el dormido y ella tirandome agua. Pero en una de esas ocasiones, en lugar de agua, ella agarró tierra y me la tiró, y entonces, decidí mejor irme para otro lugar.
Nunca supe si algún cuidandero del parque le enseñó la bromita, o si le hacía lo mismo a otras personas, lo cierto es que desde entonces le tomé mucho cariño a la elefantita, o mejor dicho, a la elefantota.

Tiempo después me casé y tuve mis tres hijos y también los llevé en varias ocasiones al parque Zoológico para que conocieran a la “Reina del Zoológico”, la elefanta Manyula. Aunque a ellos lo que más les gustaba eran los leones y el pavián "culo pelado".

No hay duda que Manyula se convirtió en un icono nacional, pues sobrevivió terremotos, guerras, gobiernos militares, golpes de estado, inundaciones, mareros, delincuentes, huelgas de hambre y diputados corruptos, y siempre estuvo presente para dar alegría a muchas generaciones de salvadoreños que la consideraron como la mascota nacional.

Me gustaría que la autoridades de encargadas le pintaran un mural o le hicieran una especie de estatua, en la que fuera su jaula y donde será enterrada, como recordatorio para las viejas y nuevas generaciones, del animal en cautiverio más longevo y querido por el pueblo salvadoreño, que nos alegró muchas tardes de domingo en el viejo Zoológico Nacional.

¡Gracias Manyula por tan lindos recuerdos!.



















viernes, 17 de septiembre de 2010

Recordando cuatro grandes equipos de futbol.

C.D. Fas 1975

[1975] De izq a der: José "Chepito" Castro (DT), "Manga" Chavarría, novato, Guillermo "Billy" Bou, Amado Abraham, Roberto Casadei, Alcides Piccioni, Ernesto Ruano, Pedro Silva, Fernando Alva y Nicolás Orlando "Nicky" Chávez [De Pie]. Willy Alas, Jorge Búcaro, "Conejo" Valdez, Rafael Padilla, novato, Enrique Peñate, David Cabrera, Thelmo Guadrón, Manuel Rojas [hincados]. Ricardo "La Coneja" Guardado, Alfredo "Tajaniche" Erazo, Juan Hasbún, Cesar Acevedo, Rigoberto Morales, y "Coco" Mendoza [Sentados

Alianza F. C 1972 Parados: La "Burra" Rivas, "Pechuga" Villalta, "Araña" Magaña, Guido Alvarado, "Patagorda" Morales. Hincados: Elmer Acevedo, "Chueco" Hermosilla, "Pechuga" Villalta, Sepúlveda.
C.D. Águila 1975
De izquierda a derecha PARADOS: DT Conrado Miranda Sazo, Antonio David Pinho Gomes, Napoleón Antonio "EL LOCO" Regalado,Luis Baltazar "Pelé" Zapata,Capitán Luis Rivas,Ademir Barbosa Das Neves,DT Auxiliar René "El Pando" Mena. AGACHADOS: Mario Alfonzo "LA MACORA" Castillo, Moisés "PECHE MONO" Gonzáles Cepeda,Horacio Diaz Luco,Félix "LA GARROBITA" Pineda,José Francisco Ismaél "EL CISCO" Diaz y Joaquín Alonzo " LA MUERTE" Ventura.
Atlético Marte 1975

viernes, 10 de septiembre de 2010

Tema de actualidad. "NO MAS MIEDO".

" No hay que tenerles miedo a los mareros y delincuentes. Al contrario, hay que meterles miedo a ellos, pues somos más".


Paolo Lüers*
Miércoles, 8 de Septiembre de 2010
"Ya me aburrí de andar con miedo... ya no le hago caso y sigo con lo mío..." Esta frase la puso en facebook Paola Lorenzana.
"Los enemigos son grandes según el miedo que nos producen. No tengas miedo a nadie y no tendrás enemigos...", puso en facebook Neto Rivas.
"Dijo Bolívar que si vemos grandes a nuestros enemigos es que estamos de rodillas...", es el comentario que agrega Néstor Martínez.

En abril de este año 2010 se difundió en la Internet y en miles de hojas volantes un texto que por unos días causó impacto en la sociedad salvadoreña. No ha perdido nada de su vigencia:
"Es hora de perder el miedo y retomar nuestras vidas. Estamos hartos de sentirnos impotentes ante la violencia y el chantaje que ha convertido a nuestros barrios, cantones, parques y escuelas en zonas fuera de la ley, sin alegría, sin convivencia armónica.

"Esto no puede seguir así. Nuestro miedo, nuestro silencio, nuestra pasividad son cómplices del régimen de los delincuentes. No podemos esperar que el Estado resuelva lo que nosotros no estamos dispuestos a enfrentar con la frente en alto.
"Por eso, un grupo de ciudadanos hartos de nuestra impotencia hemos decidido romper el silencio y expresar que estamos dispuestos a retomar lo que nos pertenece: los barrios, las comunidades, los cantones, las escuelas y también nuestra voz para ser escuchados.

"El nuestro es un llamado al coraje civil y a la responsabilidad con nuestras comunidades. No se trata de responder a la violencia con más violencia. Se trata de que los salvadoreños recuperemos lo que es nuestro, que la mara vuelva a significar nuestro círculo de amigos, que el respeto vuelva a ser una cosa que se gana con trabajo y decencia, nunca con amenazas y violencia, que "el barrio" vuelva a ser un lugar de convivencia y alegría y no un territorio en disputa entre pandillas.

"El nuestro es un llamado a superar el miedo. Ya no podemos permitir que el miedo nos paralice. Hay que levantar la voz y mostrar que nosotros, la gente decente, somos más y más fuertes.
"Estamos hartos y dispuestos a tomar responsabilidad por nuestras familias, por nuestras comunidades, por nuestro El Salvador. Seremos fuertes si actuamos juntos. No alimentaremos nosotros mismos la violencia que nos está consumiendo. Todos debemos comprometernos a tomar acción para recuperar lo nuestro: los barrios, las escuelas, las calles".

¿Les parece conocido el mensaje? Era el mensaje de la iniciativa Don Ramón, que logró mucha atención en los medios con sus mantas gigantes en los monumentos que decían: "YO NO ME DEJO RENTEAR".

Era acertado y necesario este mensaje. Fue una iniciativa audaz, creativa y bien hecha. Logró el apoyo de los alcaldes Norman Quijano y Oscar Ortiz y de muchos artistas, intelectuales y sobre todo de miles de jóvenes.

Pero la iniciativa falló. El comunicado de Don Ramón terminaba con una promesa: "Aún cuando las mantas de Don Ramón ya no estén en los puentes y monumentos, el mensaje no desaparecerá. Ya pegó a los salvadoreños en su corazón y consciencia".
Talvez les ha pegado. Pero no les ha movido a salir de la pasividad. El mensaje desapareció con las mantas...

Un grupo de artistas y creativos puede articular las ideas y los mensajes. Si son buenos, lo logran hacer en el momento oportuno y con mucho impacto, como demostró Don Ramón.
Pero también demostró la iniciativa Don Ramón: Esto no es suficiente para que la mayoría pierda el miedo, se articule, una esfuerzos y comience a retomar el control de los barrios.
Una iniciativa tipo Don Ramón pudo romper el silencio, pero no el miedo. Para esto se necesita que tomen acción los liderazgos reales: curas, pastores, profesores, empresarios, alcaldes, sindicalistas, dirigentes comunales...

El mensaje de Don Ramón sigue válido: "Todos debemos comprometernos a tomar acción para recuperar lo nuestro: los barrios, las escuelas, las calles".
Sigue pendiente convertir esto en organización, fuerza, contrapeso, solución. Es cierto que "somos más", pero ahora somos más víctimas. Mientras no nos convirtamos de víctimas en actores que tomamos el destino de nuestras comunidades (y de nuestro país) en nuestras manos, no nos sirve nada que seamos más.

Mientras esto no pase, ni el gobierno, ni la Fuerza Armada, ni Don Ramón nos van a salvar. Como queda demostrado con el paro del transporte.
Pero también queda demostrado: Los ciudadanos no van a movilizarse y tomar acción, mientras no se sientan respaldados por el gobierno y por una política de seguridad clara, consecuente, sin ambigüedades.

El gobierno no puede resolver el problema solo, sin los ciudadanos. Los ciudadanos no sienten confianza en el gobierno. ¿Cómo romper este círculo vicioso?
La única llave la tiene en sus manos el presidente...
*Columnista de El Diario de Hoy.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El peluquero...chiste político

ES UN DEBER CIUDADANO REENVIAR ESTE CORREO.

Un florista fue al peluquero a cortarse el pelo. Luego del corte pidió la cuenta y el peluquero le contestó: - No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario y no cobro-. El florista quedó agradecido y dejó el negocio.

Cuando el peluquero fue a abrir el negocio a la mañana siguiente había una nota de agradecimiento y una docena de rosas en la puerta.

Luego entró un panadero para cortarse el pelo, y cuando fue a pagar, el peluquero respondió: - No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario-. El panadero se puso contento y se fue. A la mañana siguiente cuando el peluquero volvió, había una nota de agradecimiento y una docena de donas esperándolo en la puerta.

Más tarde, un profesor fue a cortarse el pelo y en el momento de pagar, el hombre otra vez respondió: - No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.- El profesor con mucha alegría se fue. A la mañana siguiente, cuando el peluquero abrió, había una nota de agradecimiento y una docena de diferentes libros, tales como "Cómo mejorar sus negocios" y "Cómo volverse exitoso".

Entonces un diputado fue acortarse el pelo y cuando fue a pagar y el peluquero nuevamente dijo: - No puedo aceptar dinero. Esta semana estoy haciendo un servicio comunitario.- El diputado contento se alejó. Al día siguiente cuando el peluquero fue a abrir el local, había una docena de diputados haciendo cola para cortarse gratis el pelo.

Esto, querido amigo, muestra la diferencia fundamental que existe entre Los ciudadanos comunes y los miembros de la Honorable (¿?) Asamblea Legislativa de la Nación.

Por favor, en Las próximas elecciones (2012), vota con más cuidado...

Y "BOTÁ" a los que ya hicieron su forma ETERNA DE VIVIR A COSTILLAS DEL PUEBLO: (Ciro Cruz Zepeda, Milena Calderón de Escalón, Sandra Salgado, Roberto Dabuisson, Dagoberto Marroquín, Coronel Almendáris, Orlando Arévalo, Rodolfo Parker, etc, etc, etc ), siendo dañinos al país, y lo peor....que ya están entrenando a sus hijitos!!!!!! ESTÁS DE ACUERDO???...

Atentamente,
EL PELUQUERO.

sábado, 4 de septiembre de 2010

miércoles, 25 de agosto de 2010

El ZAZ II...Colaboración de Carlos Bautista.


EL ZAZ II

Para todos los bichos fue una conmoción, por dos razones: Una, que se apellidaba Mármol, como Pablo, y dos, que era luchador. No podíamos creer que teníamos ante nosotros a uno de esos seres increíbles que volaban desde la tercera cuerda, lanzaban patadas voladoras y salían en televisión.

Ramón Mármol se llamaba, Zas II su nombre de guerra, y era un albañil que iba a levantar unos muros en mi casa. Durante el tiempo que duró su trabajo, se convirtió en nuestro ídolo. Le hacíamos rueda para que nos contara acerca de peleas, nos enseñara “llaves” y nos hablara acerca de luchadores internacionales como El Santo, Huracán Ramírez o Blue Demon.
(Huracán Ramírez, Blue Demon y El Santo).

Eran los años sesenta, aún había cierta magia ingenua que nos permitía tomar en serio cosas como la Lucha Libre o todo lo que veíamos en televisión. Así que cuando algo de esta magia tocaba nuestra realidad, era un hecho memorable. Ni les cuento de la vez que, a las tantas de la madrugada, mi papá regresó de su parranda de los viernes acompañado de Aniceto Porsisoca.

Volviendo a la lucha libre, en estos tiempos globalizados donde la inocencia no cabe ni siquiera en los muñequitos (perdón, cartoons), no se entendería por qué estos personajes
que en la vida cotidiana ejercían oficios como motoristas, albañiles, zapateros o que incluso jugaban de verdad a los policías y ladrones, podían concentrar la atención de buena parte de la población; hay que haberlo vivido. A propósito de las dos últimas profesiones, se sabía que luchadores como “El Apache” eran judiciales (de los que aplicaban “la capucha“ y otras sutilezas ), mientras que otros como “El Mongol” eran rateros; por eso, cuando se anunciaba su retorno después de una “exitosa gira por Asia o Suramérica”, uno debía deducir que el tipo había pasado su temporada en el bote.

Miguelito Álvarez comentaba por televisión los emocionantes combates que se desarrollaban en la Arena Metropolitana, del Barrio Concepción. Era un veterano narrador proveniente del fútbol y muy educado, salvo la vez que se emocionó y dijo que “¡... el Bucanero le acaba de pegar un rodillazo en los huevos a La Sombra...! “

Los luchadores se dividían en Limpios y Rudos. Estos últimos eran los odiados y uno debía identificarse con los limpios como El Olímpico, La Sombra o El Águila Migueleña. Sin embargo, los que encendían al público con su talento histriónico eran los rudos.
(Luchador "El Bucanero". El luchador rudo más técnico que ha dado El Salvador.)

Dramáticos, ladinos y traidores, casi siempre perdían, pero no podías odiarlos del todo.
El Apache, por ejemplo, era divertidísimo. Interactuaba con el público, como los payasos del circo, llegando incluso a agarrarse a puteadas con la gente.

Una vez mi papá me llevó a la Metropolitana, a ring side y El Apache ganó. Salió eufórico del ring; a mí me dio la mano y a un mudito que estaba a mi lado le quitó su gorra, le dio un beso en la frente, se puso la gorra y se fue.

Caso aparte eran los extranjeros como Gori Casanova, con su pelo largo teñido, inusual para la época, que pertenecían al rubro de los exóticos. Recuerdo a un español llamado
El Lobo de Galicia, que subía al ring acompañado de un perro lobo, al cual encadenaba en su rincón, donde se refugiaba cuando se lo estaban sonando, pues el animal sacaba corriendo a quien se acercara por allí y ni modo, nadie le ganaba al tal Lobo de Galicia. Eso hasta que entre El Mongol y El Bucanero le quebraron las patas al chucho y ya no hubo tales de invencible.

Uno tenía sus favoritos, por ejemplo El Águila Migueleña, cuya muerte ocupó los periódicos de la época. Oficialmente se dijo que murió jugando a la ruleta rusa, pero la vox populi decía que lo mataron entre El Apache y otro que también pertenecía a la temible SIC.

Pero el favorito-favorito de todos fue, sin duda, The Tempest. Era un enmascarado volador, venido quién sabe de dónde, dueño de una elasticidad increíble, que se lanzaba en tope mortal desde la tercera cuerda al ring side y que además “podía Karate”.

A partir de su debut, todos queríamos ser “Di tempes” en nuestros juegos, lanzando topes y patadas voladoras. Yo me estrellé contra una pared de mi dormitorio cuando me lancé en Tope Mortal desde el segundo tramo del closet a la cama y mi primo cobarde se apartó.

Había otros que agregaban detalles pintorescos como Kaly Valdés, cuya suegra agarraba a sombrillazos a sus rivales (Algunos dicen que sacaba una “col‘egallo).

Para terminar, debo explicar que estos recuerdos se han activado cuando me enteré de la muerte de Chito, un vecino de la época y “compañero de luchas”.

Habrá que agregar que de Zaz II no volví a saber. En realidad, nunca fue luchador estelar ni conoció la fama de la televisión. Era parte de una “trouppe” de luchadores sin cartel, algo así como la Liga B de la Lucha Libre, que se presentaban en las escuelas, casas comunales o predios municipales de cualquier pueblo, cantón o barrio; así que sus 15 minutos de gloria seguramente los vivió rodeado de un grupo de monos que lo escuchaban con ojos asombrados, orgullosos de ser sus amigos.

Y además, era un buenazo.


(El Santo, Mil Máscaras y Dr. Wagner.)

sábado, 21 de agosto de 2010

MEMOrias de la Laguna de Apastepeque.



Uno de mis paseos preferidos cuando vivía en El Salvador era la laguna de Apastepeque en el departamento de San Vicente.
Era un lugar muy agradable para el visitante pues era un balneario muy bonito y acogedor pues llegaba poca gente, sus aguas eran muy tranquilas y refrescantes, y estaba rodeado de toda clase de árboles frondosos que le daban a la laguna una grata frescura y que proveían de buena sombra al visitante.

Recuerdo que contaba con un Turicentro en donde se podía rentar una pequeña cabaña para desvestirse y guardar la ropa, una mesita y dos bancas y un par de hamacas para el descanso. También habían varios merenderos donde vendían almuerzos y bebidas a los visitantes.

A toda mi familia le gustaba frecuentar la laguna pues era un lugar apacible, muy poco visitado y porque a mi papá y a mi hermano les gustaba pescar, y en la laguna de Apastepeque abundaba el bagre y la mojarra.

Voy a narrarles una pequeña anécdota un poco divertida que nos pasó a mi hermano y a mí la primera vez que visitamos la laguna de Apastepeque, pues quedó grabada en mi memoria de infante.

Estábamos pescando (o mejor dicho queriendo pescar algo) en el muelle del Turicentro de la laguna, y ya llevábamos más de una hora tirando los anzuelos y no agarrábamos nada.

Andábamos estrenando una caña de pescar que una tía nos había regalado en Navidad y queríamos "apantallar"a los lugareños y a los demás turistas, que éramos pescadores "cachimbones".
Pero, por más intentos que hacíamos de tirar el anzuelo cerca de donde andaban los pescados y por más que enarbolábamos la flamante nueva caña de pescar, no lográbamos pescar ni un chimbolo. Lo más frustrante era ver que cientos de pescados andaban nadando casi en la superficie; pero que nomás llegaban cerca del anzuelo, daban media vuelta y no mordían.

En eso estábamos cuando un señor llegó al muelle, que por el plante humilde que tenïa, parecía ser un campesino lugareño, que andaba descalzo y además era cieguito, y se puso a pescar cerca de nosotros.

Solo tenía el carrete de nilon enrollado en un pedazo de palo, un anzuelo todo oxidado y un cumbito vacío de jugo Ducal adonde guardaba su carnada.

El cieguito resultó ser un pescador de primera, pues nomás tiraba el anzuelo, pescado que jalaba.
Ya tenía como veinte pescados en el morral cuando la curiosidad nos picó y mi hermano le preguntó:
-¡Disculpe señor. Fíjese que llevamos más de una hora pescando y no hemos podido agarrar ni un solo pescado, y usted no tiene ni quince minutos de estar aquí y ya agarró como veinte bagres!. ¿Qué usa de carnada?
Y el cieguito nos contestó:
-¡Les pongo abejitas, ronrones y chapulines! Y ustedes ¿que están usando? -nos preguntó.
Y mi hermano le contestó.
-Pues le estamos poniendo pedacitos de carne de tunco y camarones que nos sobraron de un “Chow mein” que compramos en un restaurant chino en el desvío de San Vicente.


-Y el cieguito, se suelta la gran carcajada, y nos dice:
¿Ustedes han de ser de la capital, verdad?

Le contestamos que sí, que éramos capitalinos, y nos pregunta:
-¿Y desde cuando ustedes han visto que los pescados comen carne de tunco, camarones y Chow mein?

Inmediatamente mi hermano y yo nos volvemos a ver el uno al otro como diciéndonos:
Qué pendejos somos!

Desde entonces, ir de pesca a la laguna se nos convirtió en un vicio a mi hermano y a mí porque cada vez que íbamos, traíamos como tres sartas de mojarras y bagres, suficientes para toda la familia pues ya sabíamos qué clase de carnada debíamos usar.

Todo, gracias a una lección aprendida en la escuela de la vida, que un humilde campesino cieguito de la laguna de Apastepeque nos dió.

viernes, 13 de agosto de 2010

domingo, 8 de agosto de 2010

El Misterio del pájaro del Dulce Encanto.


El misterio del pájaro del Dulce Encanto

Una mañana la abuela despertó a todos desde muy temprano, anunciando que en la cocina había capturado el Pájaro del Dulce Encanto. Claro, para los niños fue una noticia, para los mayores causó extrañeza, porque dicho pájaro sólo existía en los cuentos de camino real. Una vez reunidos a la luz del candil, vimos que Lastenia Primera presionaba una caja de cartón que, según nosotros, evitaba que el ave escapara. Cuando estuvimos todos a su alrededor dijo que iba a ver como alzaba la caja para que el pájaro no volara. La levantó y se nos vino el gran tufo. Era una plasta de mierda. Todos sorprendidos, menos Crista que sin duda estaba en complicidad con su madre.

Quiero saber quién putas se vino a cagar en la cocina”- de inmediato cambió su expresión entusiasta a una de ira. Tía Lastenia: “Ese cerote no se parece a uno de los míos”. Quisimos reír pero los rostros adustos de abuela y Crista no nos dejaron.

-Eso es lo que quiero saber-la abuela, custodiada por Crista, hablaba en serio. Los niños afirmando nosotros no fuimos.

La bisabuela dice su frase usual de tiempos difíciles. “Que un rayo me parta si he sido yo y mi madre que me alumbra con su foto”-señala su retrato en la pared. Y Herminia: “A mi que Dios me queme las manos o las nalgas”. Lastenia Primera imperturbable. “Desperté a los cipotes como testigos pues la plasta de mierda no es de ellos, es de adulto”.Quizás fue la Coyota Teodora”, murmuró Herminia.

El gran jurado dio veredicto absolutorio en vista que nadie se hizo cargo ni se pudo comprobar el culpable.

El Pájaro del Dulce Encanto es un cuento que anduvo siempre entre nosotros, especialmente relacionado con un timo: alguien lo vendió y lo entregó cubierto con un sombrero para que no se escapara. El comprador sin dejar presionar el sombrero mete la mano y su sorpresa es que toca una masa informe y no el tal Pájaro. Es una enorme defecación. De ahí la idea de la abuela de cubrir la plasta con una caja; además por el tufo.

Dos semanas después se repitió la misma acción. “Ahora sí, de verdad es el Pájaro del Dulce Encanto, despierten todos” Tía Lastenia Segunda, que no le gusta levantarse antes de la cinco de la mañana refunfuña: “Puta, a mi nana se le deslizan las tejas”. “Yo pensé que esta vez era verdad lo del Pájaro”.

Lastenia, la abuela, dijo: “Qué pájaro ni que mierda”, que había sido un artificio para que nos levantáramos sin asustarnos. En esta ocasión, Crista tomó la palabra: “Esto no tiene nombre, que vulgaridad más terrible”. Es obra de la Coyota”, murmura Herminia.

La bisabuela Juliana nos defiende con una herejía: “¿Quién dice que no puede ser una de ustedes?”. Sacrilegio que solo Juliana puede cometer pues Crista y abuela están exentas de ser sospechosas.
Tía Lastenia, como siempre, murmurando: “Eso mismo digo yo, abuelita”; es la única que se atreve a aprobar la posición de la bisabuela. Herminia: “Este cerote no es obra de este mundo”. Pero sin pruebas tampoco se encontró un culpable.

La tercera vez de nuevo en la penumbra de la madrugada, se oyó la voz de Latina Primera: “Levántense que ahora sí es el verdadero Pájaro del Dulce Encanto”. Pensamos que mejor nos cagara el tigre. La madre estaba furiosa. Tía Lastenia Segunda: “No me miren a mi, cabronas”, lo dice en voz baja, refiriéndose a Crista y la abuela, de manera que no la oigan. Pero las dos permanecen imperturbables. “De aquí no nos movemos hasta descubrir el cagón”. Todos nos sentimos sospechosos y estábamos asustados.

Hasta que Juliana, a quien hacía poco le habíamos celebrado sus cien años estuvo de acuerdo con Herminia. “Miren, este cerote que se llama Pájaro del Dulce Encanto no es obra de ningún cristiano”. Agrega: “No vamos a estar todo el tiempo pasando estas vergüenzas, la mierda viene de otra parte”. Crista y la abuela escuchan atentas. Juliana continúa: “Esto es obra de la Coyota Teodora, cuando se mete a una casa y no encuentra comida, se desquita cagándose”.- No deja tiempo para que Lastenia la contradiga-. “Por eso cuando comamos en la cena hay que dejar sobras para las almas en pena, porque si nos visitan y no encuentran comida, se molestan y se cagan en uno”. Juliana se pone convincente. “Y no vuelvan a levantarse para pasar vergüenzas”-termina la bisabuela.
Crista y abuela, luego del intercambio de palabras aceptan que quizás la tesis de Juliana es valedera. “Si es la Coyota-termina Juliana Hernández-yo sé cómo defendernos, vamos a poner agua bendita casera, agua con sal, sangre de Nuestro Señor”.

Así todas las noches la abuela se acostumbró a colocar un recipiente de agua salada cerca de la puerta, Nos deshicimos de la Coyota que ya no pudo filtrarse por las rendijas o por el ojo de la llave, porque al tratar de hacerlo su espíritu se diluye en el agua cristalina, se le frustra la transformación.

Fragmento del libro: Siglo de O(g)ro
De Manlio Argueta.

lunes, 26 de julio de 2010

Más anuncios antiguos de los diarios.





























Colaboración de Verónica de Guzmán.

miércoles, 21 de julio de 2010

Recordando a Los Supersónicos.









Los Supersónicos en una grabación del Circuito YSR, canal 2.







Una de las primeras fotografías del grupo.






Luís López, el "monseñor del Rock".

jueves, 15 de julio de 2010

Poemas de José Roberto Céa.

Crónica salvadoreña


Nosotros aquí, en El Salvador,
Hemos perdido el aire
Y a punto de estallar estamos.
Sucede que en un pedazo de tierra
Vivimos hasta mil.
¡Es fabuloso!
Este panal sin miel, es fabuloso…
Hay que vivirlo para saber que es cierto.
Para saber su historia
Hay que sacarle sangre a un gusano.
Hay que llorar al pie de una ecuestre figura.
Ignorar tanto texto vacío
Escrito con mentiras y tinta y con las patas.


Aquí, en El Salvador, hay que decir las cosas
A corazón partido y con cojones.
Tantos han extraviado la palabra
Que a muchos nos rompe la nostalgia.

Aquí, en El Salvador,
siempre estamos peleando entre vecinos.
Y del prójimo hablamos, por detrás,
Cuando ha dado la vuelta.

Algo nos pasa siempre, algo romántico, dulce,
Cosa que la dejamos para el sueño…


Es una mierda, este San Salvador, pero divino.
Aquí, ¡hasta las piedras hablan, sufren, y se tiran abrazos!
Aquí, en El Salvador, la cosa es para tanto,
Que tenemos que hacer las pequeñeces,

Rodearlas de clamor y esperar
Para que el mundo sepa dónde estamos situados,
A dónde fuimos capaces de llegar,
Se tiene que morir podrido en pisto,
Pero no vales nada; aunque hayas sido presidente,
O ministro o diputado, no vales nada.


Pero no vales nada, también, si vales mucho. ¡
Si vales de verdad!
No me deja mentir Chico Gaviria.)
Jodida está la cosa.

Pero ahí vamos, con ganas de ser grandes.
Diciendo que somos lo mejor, el paraíso.
¡Qué, carajo! Somos un espejito reflejando lo de los otros.
Nada nos pertenece de verdad.

Todo es prestado, ¡hasta la muerte!
Así es que tenemos que sufrir hallándonos.
Saber nuestra verdad, luego decirla.
Propagarla en ojos o palabras o sonidos, pero decirla.
Sólo así nos tendrán que existimos…


El Salvador me duele.
Tanto me duele, que lo quiero tanto.
Y deseo vivirlo más, darle vuelta,
Transformarlo de veras, ¡porque sí!
porque se debe transformar.

Como está Ya no sirve…
No ha servido jamás… ¡Perdón!,
Ha servido para algo: Es doloroso.

Aquí en El Salvador, en esta semillita,
Tenemos que llorar
Para que brote el canto, para que salga pleno,
Para que sirva de algo.

Aquí, en El Salvador, tenemos que sacar a relucir lo cierto
O seguimos perdidos…

A El Salvador, ¡Por Dios!, yo no niego.
Pese al padrastro que es!
No podría negarlo. Él me tiene y lo tengo.
Cuanta vida me gasto, es por él.
¡Por su forma tan rara de ser en este mundo!...


Yo, el brujo

Yo soy Quirino Vega,
Tengo hierbas de pájaros malignos
Para falsear candados y memorias.
Tengo, además, oraciones que alejan la maldad
Y hacen retroceder al enemigo.

Yo, Quirino Vega,
Sé matar la cal viva, pero sufro.
Hace años que he muerto para el ángel,
Pero me sobreviven, la Chagua Théspan, mi mujer,
Y los diez hijos.
Seis hembras ya cazadas y casarse,
Y el resto, unos muchachos locos,
Alegres como pascuas.


Lo que sé, lo heredo de mi padre.
Él sabía sus cosas. ¡Tantas sabía!
Que me alcanzó a dejar mucho que vale.
Por ejemplo, su corazón de codorniz salvaje.
Y ese afán tan limpio,
De agua que no cede en el pantano,
Que todo lo del mundo se encuentra en su lugar.


El nombre que me puso,
Según dicen las piedras del coral,
Fue para que yo no perdiese el camino.
Y las espinas no dejaran su huella en mi memoria.
Y las hormigas me trajeran gusanos moribundos,
muertos y cogollos de plantas misteriosas
Que harán perder el agua de las pilas…

Yo, Quirino vega,
Siempre anduve en camisa de once varas
Por decir la verdad a quema ropa
Y no hacer uso de platos de lentejas.
No di palos de ciego, me cayeron.

Pero ahí voy, de memoria en memoria,
Más querido que el aire y que el dinero.
Repartiéndome azul, a manos llenas.
Dándome de verdad, completamente nuevo en cada entrega.
Sin sudar tinta, sí, pero soberbio.

Así somos los brujos en Izalco.


Conjuro entre hierbas sin nombre
Está bien por la Juana,
La Juana Torres;
La que hacía crecer la ruda y el misterio.
La enemiga de Dios ydel Infierno.
Ella tuvo la flor de los amantes.
El castillo en el aire.
Y le importaba un rábano la muerte, su ropaje de angustia.

Esta es mi Juana Torres, de punta a punta;
Con su sartén de barro nuevecito
Para quemar seis chiles en la noche del viernes
Mientras cae su voz agria a tabaco,
Diciendo un Padre Nuestro al revés y otro al derecho.
Mientras cae su voz de ángel perdido
Con cuatro Avemarías al derecho y un Credo al revés…

Salve, Juana, tu espacio sin medida y lleno de ojos,
Tus alfileres penetrados de orégano y tempate.
Tu voz, Saliendo a gritos por viejos tecomates aromados de incienso,
Llamando la querida del vecino.
Tus manos colocando en gastadas fotografías de muchachas silvestres
Los alfileres mágicos
Que antes vivieron en puros milagrosos…

Nada de otro mundo hacías, nada del otro mundo
Pero bien que salvaste corazones,
Reputaciones y muchachas burladas.

Juana Torres. ¡Qué nombre para decirlo en ángeles!
¡Cómo ha de estar Izalco sin tu nombre!
Sin tu nombre corriendo de boca en boca
Como un raro amuleto de presagios.
¡Cómo se ha de vivir allá en Izalco, tu muerte que no vive!

Tu silencio sin fondo, las cosas que tú hiciste,
El vacío que dejas.
¡Tu gran cordialidad con el misterio!
Tu andar por esas calles pedregosas
Con el deseo de hacer feliz al mundo.

Juana Torres, cómo vivo tu muerte que no vive.
Aquí, donde yo existo, me preguntan por ti, Juana querida,
Que si son ciertas las cosas que se dicen de vos, de nuestra tierra…
Dudan de tu lucha por encontrarle rumbo al corazón,
No creen que hayas hecho arder verdes hierbas y chiles colorados…

Pero desean saber
Cómo es eso del puro y del conjuro,
la oración para el pacto Con el diablo Y otras cosas
Como encontrar novia, que no falle el marido,
Que la mujer no se acueste con otro en ausencia del hombre,
Conseguir dinero o sacarse la lotería.
Juana, preguntan
Y no puedo decir muchas cuestiones, no las debo decir…
¿Cómo puedo explicar que mirabas la ruda y el augurio
Y crecía la paz y el mal de ojo quitabas?
¿Cómo puedo decir que tu aceite de iguana lo ungías al aire
Y el amargo brebaje de la vida se olvidaba?

La Juana, no tiraba las cartas por tirarlas.
Ella, no construía muñecos por construirlos.
Ella, al usar alfileres y tabaco y culantrillo y santos boca abajo
Era porque los novios se encontrasen.
Era por ese afán de hacer feliz al mundo…

Esta es mi Juana Torres, de punta a punta.
Y jamás entregó gato por liebre.
Y le importaba un pito los decires.
Y lloraba como una Magdalena.

Parcela tercera

Con una ideología donde poner los pies.
Rodeado de carteles luminosos, de anuncios comerciales
De slogans
(compre donde Bigit a precios de me lo llevo)
y a ritmo de cronch cronch y de watusi)
estoy muriendo un crepúsculo Sherwin Williams
las pinturas que pintan al mundo color de Coca-Cola,
anegan los veintidós mil kilómetros cuadrados de mi país
y se disputan con otras compañías extrajeras
os centavos que producimos los tres millones quinientos mil paisanos.
¡Es una sardinita de país!
Pero más es potrero

Y en él los que viven mejor son los gorilas

viernes, 9 de julio de 2010

MEMOrias de los cines nacionales.


Una de las formas de entretenimiento que más he disfrutado desde que era niño es la de ir al cine a ver una buena película. El cine- o séptimo arte como también se le conoce-me ha dado infinidad de momentos felices y tristes; pues he reído como loco con sus comedias, he soltado una que otra lágrima con sus tragedias, y también -tengo que admitirlo-, me he “cagado” del miedo viendo películas de terror.

El cine también ha sido fuente inagotable de conocimientos, cultura y aprendizaje para mí, pues fue por medio de las películas donde comencé a aprender mis primeras palabras en Ingles cuando veía los cortometrajes de los dibujos animados que ponían antes de la película. Además, fue por medio del cine donde por primera vez conocí las historias épicas de las guerras helénicas griegas y sus héroes; las historias de las mil y una noches y los viajes fantásticos de Simbad el Marino, etc. También disfruté las películas de vaqueros de John Wayne, las de aventuras de Errol Flint, las películas musicales de la MGM; las películas de guerra de la FOX, las de terror de los estudios Universal, los dramas de la Paramount, las cómicas de la Warner Bros.; así como también toda clase de películas mexicanas como las de Pedro Infante- que me hacían chillar a moco tendido-, las del El Santo, el enmascarado de Plata; y las cómicas de Cantinflas, Tín Tán y las de Viruta Y Capulina.

También la pantalla de plata me sirvió para viajar otros países sin salir de la sala de cine y de conocer otras culturas, pues por medio de sus imágenes viajé a las arenas del desierto del Kalahari, a la Patagonia Argentina, a la Rusia zarina, a la Alemania nazi y a la España del Quijote.

Desde que era niño, mi papá me llevaba a ver las películas cómicas del cine mudo, cuyos artistas principales eran Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, y Laurel and Hardy. Muchas de ellas las vi en el antiguo Cine Popular al que el populacho le había puesto el mote de “El Pulgoso”, que luego sería renovado y rebautizado como Cine Libertad, y que hoy ya se encuentra en abandono y desuso .En sus paredes laterales estaban las “galerías”, así que había que ver la película “de lado”; abajo se encontraban las butacas de “palco” y “platea”, que eran sillas individuales. También recuerdo que en esos días se permitía la entrada de los vendedores ambulantes que vendían adentro del cine toda clase de golosinas, refrescos y gaseosas, fruta, cigarros, agua, etc.

Cuando ya estuve más grandecito, ya me daban permiso para ir solo al Follies, al Apolo. al Paris, al Central, al Capitol, el Teatro Nacional, al Cinelandia y al cine México que eran los cines que estaban cerca del centro de la capital. A los que tenía que ir acompañado era al Roxy, al Modelo, al Fausto, al cine Avenida, al Iberia, al América y al Darío, pues me quedaban un poco más retirados y tenía que tomar bus.

Mis cines preferidos en esos años eran El Regis, El Central y el Darío, pues sus butacas eran muy cómodas, semi-reclinables y aterciopeladas. En esos tiempos todavía existían los “acomodadores”, que eran empleados que con una lamparita lo acompañaban a uno a buscar asiento cuando ya la sala estaba a oscuras.

Muchos cines ofrecían lo que se llamaba “permanencia voluntaria”, o sea que uno podía entrar y salir a cualquier hora. Los días domingos ofrecían los “matinees”, los “dobles” y los”triples”. También se pusieron de moda las películas “prohibidas para menores de 14, 18, 21 y 25 años, que no eran películas porno, pero en esos tiempos, el solo hecho de verle las pantorrillas torneadas a la actriz y ver que le daban un besito en la nuca, era motivo suficiente para que a cualquiera se le parara…el corazón.

La primera vez que fui a ver una película prohibida para menores de 18 años casi me da un infarto al verle las chichotas a la escultural actriz argentina Isabel Sarli.
Comparado con las películas porno de la actualidad, esas películas de entonces son como ver las de Mickey Mouse en la actualidad.

Los cines más lujosos y costosos de San Salvador en los años sesentas y principios de los setentas eran el Deluxe y el Caribe, que quedaban en la colonia Escalón. No recuerdo haber ido nunca a ellos porque allí exhibían las películas en estreno y el precio de admisión de entonces (un colon con veinticinco centavos), era demasiado elevado para un cipote de catorce años, hijo de dominio, como yo.

En época de vacaciones lo primero que hacía era ir a comprar el periódico y empezaba a leerlo en la sección de cines para ver cual película daban en cada cine y a ver qué película iba a ir a ver. Los precios de las entradas oscilaban entre veinticinco y sesenta centavos de Colón. Con un peso se veía la película, se compraba una gaseosa, un hot dog y diez de Delta… y todavía le sobraba a uno los diez centavos para el bus de regreso a la casa. Hoy, se necesitan más de veinte dólares para ir al cine.

Algunas salas de cine también sirvieron como salas para conciertos de música clásica como los fueron El cine Darío, el cine Libertad, que albergó el primer festival de música clásica en nuestro país a mediados de los sesentas al cual asistieron músicos consagrados a nivel mundial como el chellista español Pablo Casals.

Debido a la gran afluencia de espectadores a los cines, se fueron abriendo nuevas salas como el cine Terraza, el Vieytez, el Universal, el Metro, el Izalco, El Majestic, el Paseo, y muchos otros que se me han olvidado los nombres.

Pero ahora, desde que se popularizaron las películas en formatos caseros como el Betamax, el VHS, el DVD, y ahora últimamente el Blue Ray, los cines han disminuido considerablemente su popularidad y han visto disminuir sus ingresos y muchos han optado por cerrar y han quedado en abandono. Es por eso que hoy algunos de los edificios que antes se veían llenos de luz y colorido y repletos de personas ansiosas por entrar a ver la última película de moda; hoy sirven como salas de oración para iglesias protestantes, o como bodegas.

Muchos fueron destruidos con los terremotos que han afectado a nuestro país y de otros solo han quedado solo la fachada y la oxidada marquesina como mudos testigos donde alguna vez se anunciaron a grandes estrellas como Clark Gable, Marlon Brando, Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor; y grandes peículas como “El Padrino”, “Lo que el Viento se llevó”, “Citizen Cain”; así como también películas populares como “Nosotros los pobres” de Pedro Infante.

Yo sigo con mi afición al cine, pero ya no asisto tan a menudo como cuando lo hacía en mi infancia y juventud, pues es más barato y conveniente rentar una película que ir al cine, pero no es el mismo ambiente ni se siente la misma emoción verla en la casa, que verla en la gran pantalla plateada, como cuando lo hacía cuando iba al cine con mi papá a ver las películas mudas del inmortal cómico Charles Chaplin.



sábado, 3 de julio de 2010

Leyendas de nuesta tierra. El Cadejo.


El Cadejo

Es un nahual, o lo que queda de los nahuales, el animal mito que cuida a las personas. En otras culturas se les llama “ángel de la guarda”; la gente de nuestro pueblo tiene sus propios protectores espirituales. “Lo he visto varias veces cuando me sigue, aunque no le gusta que uno lo vea para atrás”. Habla con naturalidad mientras nosotros nos morimos de miedo. “Claro no se ve bien por la oscuridad pero a veces la luz de las estrellas alumbran fuerte o puede ser en una noche de luna”. Nos lo describe: Se trata de una especie de perrito, pero que en lugar de pezuñas tiene casquitos como los venados, se siente el taconeo, eso es lo que permite identificarlo y no confundirlo con un perro. Sus ojos brillan como si fueran carbones encendidos, si una se detiene cuando viene detrás, él también se detiene. Si una corre, él también corre.

La cosa es no dejarlo sola a una para defendernos de los peligros”. Chela se siente orgullosa de ser protegida del Cadejo, habla de él como si fuera su mascota, mientras los niños que la escuchamos nos morimos de miedo con solo pensar que nos pueda salir un animal de esos.

“Existe un Cadejo Blanco y uno Negro, a mí me sale mas el Negro, pero cuando hay luna llena ya me ha salido el Blanco”. Le preguntamos cual es el malo y ella me responde que los dos son buenos. “Hay que llevarse bien con ellos, no asustarse”. Pienso que Chela se la mujer mas valiente del mundo.

No teníamos por qué dudar de la amistad e Chela con el Cadejo. Si a ella le salía casi todas las noches, la descripción que nos da es exacta. Salía tarde de la casa y debía caminar una cuadra por la Calle Colón y luego dos por la Calle de las Angustias, que eran peligrosas y oscuras.

Recuerda dos ocasiones en que la salvó del peligro: una cuando salía de la casa y el Cadejo Negro se le puso adelante. Ella le dijo que se hiciera a un lado, pero no le hizo caso. Y como no iba a dejar que jugara, empezó a empujarlo. “Cadejito lindo, apartate, dejame pasar”. Y de pronto vio que el nanual comenzó a crecer delante de ella. Y según se iba haciendo gigante escuchó al momento un grito de un hombre que estaba agazapado en la oscuridad para asaltarla. “El hombre corrió espantado cuando vio la gran sombra del Cadejo que se hacía enorme”.

La otra vez, el Cadejo Negro se le puso adelante y ella, por mas que quería seguir caminando, el Cadejo no la dejaba, tampoco podía desviarse porque la oscuridad no le permitía caminar excepto por el sendero que sabía de memoria. “Insistió tanto que me dije por algo debe de ser, pues la otra vez me había salvado del ladrón”. No hay que tenerle miedo sino confianza-afirma-. “Esta vez me tiré hacia un lado para evadir su cuerpo".

Al momento sintió el primer acialazo que casi le pega en el cuello. Era una chinchintora que estaba colgada de una rama de tihuilote, exactamente por donde ella iba a pasar. “Segura muerte de la que me salvé”, dice, mientras los niños sentimos ligeros escalofríos de pensar en el Cadejo, no digamos si nos sale una culebra en el camino.

Con estos dos casos nos convenció que no sólo era buena cantante de tangos y contadora de cuentos, sino una mujer valiente. Porque no cualquiera puede enfrentarse a estas criaturas que son mas del otro mundo que del nuestro.


Fragmento del libro “Siglo de O(g)ro.
De Manlio Argueta.