sábado, 14 de julio de 2012

Recordando a los héroes de BKB de 1959

VÍCTOR ZELADA UCEDA Viernes, 16 de Enero de 2009
El Diario de Hoy

Una gesta gloriosa en el basquetbol se escribió hace más de 50 años. Ese acontecimiento ocurrió un día como hoy, 17 de enero, durante los VIII Juegos Centroamericanos y del Caribe de Caracas, Venezuela, en 1959. Contra todo pronóstico, ese equipo de once jugadores triunfó aunque carecía de recursos y se presentó sin médico de delegación, mucho menos con preparador físico o utilero. Las voces de sus protagonistas lo resumen todo: nadie creía que se alzarían con la medalla de oro. Por eso su hazaña es tan grande.

Desde la entrega del pabellón nacional hasta el abordaje en el avión hacia el territorio sudamericano era difícil creer que ese grupo superaría una eliminatoria contra selecciones como el campeón vigente Puerto Rico, Colombia, Costa Rica, Panamá y la selección chama, la anfitriona.

El Diario de Hoy contactó a cuatro de las leyendas de la selección del '59 para recordar sus anécdotas: César "Nene" Escalante, Roberto "Ratón" Selva, José Domingo "Chomingo" Chávez y Mauricio "Pachín" Ibarra.

Aunque más de medio siglo haya pasado, la jovialidad nunca desaparece. Es más, aún recuerdan que ese equipo pasó a ser una verdadera familia. Y por ello no olvidan a los que ya se les adelantaron.
Además de este "póker" de ex basquetbolistas, en EE.UU. residen José Mauricio Lemus, Ricardo Arévalo y Luis García. Pío Salomón Rosales se mudó a Guatemala. Quienes ya fallecieron son Adolfo "Chorro de Humo" Pineda, a quien le dedicaron dos gimnasios de baloncesto (el de San Salvador y Santa Tecla), Alejandro Pereira, Juan Matéu Llort y su entrenador Fito "Jocote" Rubio.

VIDA SIN LUJOS
La única motivación era que El Salvador, en el deporte de las cestas, venía de coronarse rey en el centroamericano de Nicaragua, un año antes. Y esa madurez fue posible por el legado que dejó el técnico mexicano Agustín García. Por cuatro años, el equipo se preparó bajo un ambiente difícil.

"Sólo nos daban dos dólares de viáticos (el dólar equivalía a dos colones con cincuenta centavos) y nos tocaba entrenar con dos pelotas para todo el grupo", dice "Chomingo" Chávez. Escalante, el mayor del grupo con ochenta años y que en esa época tenía 30, lo interrumpe: "Y nada de que nos iban a llevar a un hotel como hoy. Nada que ver, nos concentraban en una escuela militar. Y para hidratarnos teníamos que chupar naranjas y limones con bagazo".

Aunque suene paradójico, nunca hubo un incentivo económico: "Nos prohibieron aceptar dinero o alguna prenda de valor como una camisa, un reloj... porque se dijo que al hacerlo hubiésemos pasado de ser deportistas amateur a profesionales. Sólo hubo diplomas, cenas y bailes como dedicatoria, una vez regresamos con el oro", explica Ibarra.

Para la competencia, la federación de baloncesto proporcionó dos uniformes con dos pares de zapatos (azul combinado con calzado negro y el suplente, todo de blanco). Se olvidó de lo esencial: no los acompañó un doctor.

"Fuimos aguantadores. Si nos dolía el cuerpo, no abandonábamos el juego. Con el pasar de los años ya sentimos molestias en los meniscos de las rodillas, tobillos, caderas y muñecas. A falta de un médico o un masajista, nuestro compañero Escalante (ortopeda de profesión) fungió esa labor", agrega "Pachín" Ibarra.

El más cipote de la delegación y el mejor encestador (con 81 puntos en la fase final) fue el alero izquierdo Roberto Selva, que hoy es ginecólogo. "El Ratón", como le apodó el DT Rubio, recuerda la estrategia de juego: "Nuestro esquema se basó en el círculo del zompopo, estrategia que consistió en un juego de zona donde el jugador centro era rodeado por los aleros y defensas. Los rivales presionaban en la marca personal... También nos pedía el entrenador que rebotáramos el balón de la rodilla hacia abajo para dificultarle a los jugadores altos el robo de balón y funcionó", contó.

NERVIOS Y AFLICCIÓN
En cada partido existía presión. Y una forma de controlarla fue rezar "la magnífica", la oración especial bautizada por el grupo que quedó a cargo de Selva.

"El Chomingo" Chávez, Ibarra y Selva recuerdan que en el juego contra Puerto Rico, en la ronda final, el couch enfermó, tras consumir unos mariscos y el técnico interino de esa noche fue Escalante. Si ese juego se ganó fue por la motivación extra de ver al "Jocote" Rivas sentado en las gradas, a pesar de su malestar.

Y ellos tampoco se escaparon de pasar un susto. "Nos dieron latas de leche carabobo y aunque le sentimos un sabor ácido, nos las tomamos. Nos causó dolor de estómago, pero no sé si teníamos más nervios por cada juego o por sentir los efectos de la leche", confiesa Ibarra.

A diferencia de los cinco equipos a los que enfrentaron, El Salvador compitió con once elementos. Tres días antes del viaje enfermó de hepatitis Roberto Bondanza y ese puesto ya no pudo utilizarlo Ernesto Rusconi, quien tampoco pudo viajar.
Con todo y esto, los nacionales superaron la ronda de clasificación, gracias a dos victorias porque aunque hubo un triple empate entre Colombia, El Salvador y Venezuela, los locales fueron superados en el average de puntos.

Hubo un dato curioso: en su último juego de fase regular, Panamá los derrotó 85-58 y cuando finalizó el partido en los altavoces del Gimnasio Ciudad Universitaria de Caracas se anunció que ambos rivales abrirían la cuadrangular final.

"Eso nos dio el coraje para los últimos partidos", dijo Domingo Chávez. Y así fue. La revancha llegó el 15 de enero con el marcador de 76-73. Un día después vencieron a Puerto Rico 69-57, el mejor rival de todos, ya que hubo juego limpio sin muchas faltas. Y la locura llegó el 17 de enero, exactamente hace 50 años, cuando derrotaron 73-60 a Colombia.

El recibimiento en Ilopango fue especial, muy efusivo. Mucha gente se aglutinó para esperar a los héroes de Caracas. Cincuenta años después, estos jugadores que bañaron de oro el deporte salvadoreño, aún esperan ser recordados por su pueblo.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que difícil que he buscado historia del bkb salvadoreño y solo esta nota nombra a la selección de ese tiempo, la mas importante que ha tenido ESA, deberíamos apoyar mas el bkb.

Anónimo dijo...

Si tiene Facebook,ver en Facebook: La Epoca De Oro De EL Baloncesto Salvadoreno