jueves, 16 de abril de 2009

Recordando a un maestro de la escultura.

Don Valentín Estrada es considerado “el escultor nacional”, porque, a diferencia de otros, la mayoría de sus obras fueron erigidas en sitios populares accesibles a la gente y es el único que ha hecho de la escultura una forma de preservar la idiosincrasia y el costumbrismo.

Valentín Estrada nació en 1902 y sus últimos días los vivió en una humilde champa de lámina en Soyapango prácticamente olvidado y en la miseria. Murió en 1987. Sus padres fueron Olivia Domínguez y Cosme Estrada. Con su esposa Rosario procrearon un hijo, Rodolfo, quien se dedica a fundir bronce y elaborar artesanía. Entre 1918 y 1920 realiza estudios de escultura en la Academia San Fernando en Madrid, España. De 1920 a 1928 fue aprendiz de escultura y fundición de bronce en el taller “La Guindalera” de Madrid. En 1972 la alcaldía de San Salvador le otorga el premio “Diego de Holguín” por sus méritos de escultor sobresaliente.
Entre sus obras más importantes se encuentran:
-(1940-1950) Siete bustos en piedra y bronce de personalidades salvadoreñas.
-La Diosa Minerva
-(1950-1959) Obelisco y medallón del Parque balboa, Planes de Renderos. Rotonda de los próceres. Dios del fuego. Estatua serpiente. Diós Sapo, balneario Atecozol, Sonsonate; Tlaloc, dios de la lluvia; Cuyancúa.
-1960 Atonal.
-Monumento a la madre, parque Cuscatlán, San Salvador. Otras esculturas del maestro se encuentran en la iglesia El Calvario de San Salvador y en el Seminario San José de la montaña, en Zacatecoluca, La Paz y en Usulután.

Su más importante obra, sin duda alguna, es “Atlacatl” escultura fundida en bronce que mide 2.20 mts. y fue hecha en España en 1928. Fue traída desde la madre patria por gestiones del gobierno salvadoreño y a petición del mismo artista.
La escultura fue bautizada con el nombre de Atlacatl, en honor del supuesto caudillo que lideró los ejércitos indígenas contra la invasión española en el país; pero en realidad el monumento es el auto retrato de Valentín Estrada. Muchos intelectuales de la época se negaban a aceptar un indígena salvadoreño en el atuendo en el que Estrada había esculpido su “Atlacatl”. Razón por la cual, el mismo Estrada se disfrazaba de esa forma en desfiles para convencer a la gente de la existencia de la figura. Debate que continúa hasta la fecha. Durante muchos años, la estatua estuvo en la Avenida Independencia hasta que a fines de los años 70 fue trasladada a la Colonia Atlacatl, donde permanece todavía en el parque del centro de la comunidad. Una réplica esculpida en piedra también se encuentra en Antiguo Cuscatlán. Ambas tienen la misma posición como guardianes, de espalda al sol. Valentín Estrada fue un genio incomprendido de la escuela clásica, cuyas esculturas humanas y religiosas lo convirtieron en el primer salvadoreño en darle validez a la escultura, pero fue marginado. Las decoraciones en gran parte de los sitios turísticos fueron hechas por Valentín Estrada por encargo del escritor Raúl Contreras, amigo del escultor desde que se conocieron en España. En Los Planes de Renderos, al sur de San Salvador, también dejó su huella. En el bosque, bautizado con su nombre, destacan el dios de Fuego, el monumento a los próceres y Tlaloc, dios de la lluvia.

4 comentarios:

Argen PB dijo...

Gracias por la informacion, estos blogs personales son muy importantes porque se puede obtener diversa informacion, pero lo mas importante es que se tomen el tiempo para publicar articulos como este.

Anónimo dijo...

Gracias por la información, me sirvió mucho.

Anónimo dijo...

aun con los años la obra de Valentin esta vigente impresionandonos con sus diseños, inspiracion y originalidad, lamentablemente con finales al estilo salvadoreño, del artista que no busco agradar al capital sino vivir en su obra y el pueblo. JJFajardo, Santa Ana.

Anónimo dijo...

Gracas!!! me sirvio muchisimo la info. y que lastima que en nuestro pais aun no le demos el luagar que se merecen a todos los artistas de las 7artes. se que hay cosas mas apremiantes pero deverdad espero ver a mi pais como lider en todos los campos de la nacion. // tenemos que trabajar mucho para lograrlo //