domingo, 4 de diciembre de 2011

MEMOrias del payaso "Chocolate".

(Don Eladio Velásquez, "Chocolate" alegrando una piñata en los años 50s)




Hace algunos días en uno de los grupos de Yahoo, donde se reúnen varios compatriotas nuestros, un miembro preguntó si habíamos oído el rumor o si sabíamos algo que Eladio Velásquez, mejor conocido en todo El Salvador como el payaso Chocolate, había sido “oreja” o "pone dedo" de los militares en nuestro país.

Honestamente yo nunca escuché ese rumor, y no se si fue cierto o solamente un chambre que le levantaron al payaso Chocolate. Pero como ya Don Eladio Velásquez falleció y han pasado casi veinte años que finalizó la guerra civil en nuestro país, realmente creo que eso ya no importa.

Lo que sí me acuerdo es que Chocolate, en su tiempo, fue el payaso más conocido, divertido y popular en todo El Salvador, y su circo “México”, no podía faltar en las ferias de las principales ciudades de nuestro país cuando celebraban sus fiestas patronales.

Chocolate fue el precursor y maestro de muchos payasos que aparecieron después, como Chirajito, Prontito, Rojito, Cañonazo, Firuliche y muchos otros que trabajaron en su circo. Era conocido porque era jayán y chabacán en sus presentaciones. Debido a ello era mal visto por aquellos que se la llevaban de “fufurufos”.


Parte de su repertorio era hacer parodias musicales, como aquella que decía así mas o menos: “Por esta pringa, ay, ay ay/ Suspira la Dominga, ay, ay, ay./ Por éste clavo, ay, ay, ay/ Suspira la Rosario, ay, ay, ay…. O aquella otra que decía: “Una mosca en la pared, en la pared, en la pared…”.


Algunas veces se disfrazaba de cura, se ponía una sotana, y era cuando más jayanadas decía. También hacía algunos trucos de magia, tenía un número de títeres, hacía fono mímica y tenía una calavera con la que hacía un acto de ventriloquía. Muchos de sus actos fueron copiados de los circos mexicanos como el del famoso ventrílocuo Paco Miller y sus muñecos Don Roque y Doña Marraqueta.


Chocolate, aunque todos lo conocían como payaso para adultos, también amenizaba piñatas para los niños, y allí no decía malas palabras. Que yo recuerde, era el único payaso salvadoreño dueño de un circo que tenía carro particular propio. Los demás payasos eran muy pobres y andaban “a pata”. Creo haber leído en alguna parte que Eladio Velásquez era primo o familiar de Salvador Salazar Arrué (Salarrué). No se si era cierto o no.

Recuerdo también que en una ocasión llegó a nuestro país el famoso circo mexicano “Ataide” y había instalado su enorme carpa en el predio baldío donde había estado la Penitenciería Nacional, sobre la calle Rubén Darío de San Salvador; y contrató a Chocolate para darle la bienvenida al público a la entrada del circo, quizás como una forma de ganarse la aceptación del pueblo salvadoreño. Fue también el abanderando del desfile del circo por las principales calles de la Capital.


Por su carpa México también desfilaron muchos artistas, como por ejemplo el enano Margarito Esparza, que había actuado en varias películas de la época del cine de oro mexicano, al lado de reconocidos artistas como Pedro Infante, Tin Tán y Cantinflas, entre otros.

No sé que fin tuvo Chocolate y su circo México, o si sea cierto el rumor que era “oreja”. Lo que sí creo es que Eladio Velásquez “Chocolate”, se merece un lugar en la historia cultural de nuestro país como pionero del arte y espectáculo circense; y maestro precursor de los payasos nacionales actuales.


Y sería una injusticia a su memoria y a su legado que lo recordemos por diferencias políticas, y no por la infinidad de horas de diversión y de risa que nos regaló a todos los salvadoreños, chicos y grandes, o que su nombre sea enterrado bajo el polvo ingrato del olvido.

A continuación agrego tres relatos de otros compatriotas con relación al tema.

Memo.
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CHOCOLATE

Fue en Cuscatancingo, 1966, cuando lo vi por primera vez.

Cuscatancingo entonces era un caserío enorme con muchas colonias de calles
empolvadas esparcidas en colinas. El Bus de la Ruta 24 era el único que llegaba
al pueblo y sólo llegaba a la entrada, enfrente del cine. Ni una sola calle era
pavimentada y las noches eran oscuras. Las proclamas municipales se daban de
colonia en colonia con un cipote tocando el tambor y un vocero leyendo la
proclama escrita en rollo como si fuese acta de independencia. Pero fue de esta
forma como se anunció la llegada del payaso Chocolate y su Circo México en la
populosa Cuscatancingo.

El circo México ya tenía años de existir, y ya era famoso en El Salvador, su
dueño y estrella del show era el payaso Chocolate, don Eladio Velásquez.
Chocolate entonces ponía el humor a la tristeza y desamparo de las analfabetas
mayorías pobres en El Salvador que lo sentíamos nuestro…, pero también Pachuco y
el hombre orquesta que amenizaba la función tenían todo el derecho al crédito.

Volví a verlo en las Fiestas Agostinas en La Campana, la Finca Guadalupe, y el
predio del Don Rúa. Entonces dejé de ser el cipotillo chaquetero y remendado que
siempre se metía de choto.

Chocolate era el payaso del pueblo, con su circo nómada México entreteniendo a
la mayoría pobretaria de los abandonados y míseros barrios del San Salvador de
los 60s. ¿Cómo iba a asistir un clase alta, u oligarca a ver ese chuco circo, o
ese bayunco payaso? Chocolate no era de su alcurnia, sino para la chifurnia que
honrosamente yo llamo mi raíz.

Pero sin TV, sin chance de entrar de choto ni al "pulgoso" a ver un triple por
la falta de cinco centavos, ver a Chocolate era un disfrute que no olvido.

Anécdota, cuento, o chambre, mi padre me aseguraba haber presenciado en los años
50s el espectáculo "más grande" que Chocolate alguna vez presentó y que le llamó
"lo nunca visto".

Mi padre me contó que lo pregonó en el barrio Candelaria a bomba y platillo por
dos semanas. El día señalado en su circo ubicado en el Mercado Belloso no cabía
ni una mosca... y llegó el momento ansiado que todos habían llegado a ver... "lo
nunca visto"... el hombre orquesta comienza a redoblar el tambor... sale
Chocolate... saluda a la multitud... les da la espalda... se agacha... se
levanta el traje de payaso y les enseña las nalgas peladas al gentío...
uyuyuyuyuy...

Chocolate era como decía mi abuela, a quien no le gustaba, "un bochinchero" por
eso terminó en problemas cachimbiando al enanito mexicano Margarito Sparza.

Tamen


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¡Ah, Chocolate, el payaso más payaso de todos!.


Vivía ahí en la 10 de septiembre, por la Venezuela, cerca de la 3 de mayo, y tenía un rotulito pequeño en la entrada de su casa: “Eladio Velásquez, Chocolate”. A veces salía en las tardes a ver pasar los carros.


La Dreyfus era una colonia todavía con calle de tierra; la Cucumacayán era de gente medio creída; el gimnasio nacional se llenaba de estudiantes; el parque Cuscatlán era para irse a “cueviar”; la ruta 8, valía 10 centavos; las gaseosas 15; y el cine, en doblazo, apenas costaba 30 centavos de Colón. Los dólares eran una rareza. Los cipotes se agrupaban en pandillas de hondilleros, las bichas no salían de su casa sin permiso.


Chocolate tenía el Circo México, Cañonazo era su ayudante y la feria se llenaba solo por ir a ver a Chocolate y sus patanadas, “una vieja y un viejo, se fueron a jugar futbol, la vieja que se desliza y el viejo que le mete el gol”. Y Chas, se daba vuelta y se ponía de culumbrón.
Chocolate, jodiendo a todo el mundo. Chocolate riéndose de los demás, Chocolate con dos funciones, una para niño, tierna y dulce, y otra para adultos, chabacana y jodarria.
Chocolate, el payaso de los pobres, su circo México era baratieri, pequeño y con asientos de madera.
El hombre Orquesta de su circo era no me acuerdo y con el andaba Pachuco.
Los bichos buscaban como meterse al Circo de Chocolate, cipotes con el culo roto o remendado,
chorriados, y Chocolate los dejaba pasar.


Mientras tener televisión era una burguesada, ir al circo de Don Eladio era una obligación, en la tele daban Chucho el Roto, un novelón tristísimo, la carpa del circo estaba rota, pero alegre.
Los lugares preferidos de Chocolate para montar la Carpa del Circo México eran la barriada de Santa Anita, la feria de Santa Ana, la feria de Agosto en San Salvador y la Feria de Mejicanos. Candelaria y San Jacinto también eran sitios populosos para tener temporada.
En el circo de Chocolate había de todo, bailarinas, trapecistas, domadores, cantantes, y hasta enanos... ah y trajo a un mexicanito que de vez en cuando veo en la tele, un tal Margarito que andaba despues de las funciones en la Praviana con su guitarrita y cantando.

También me han contado que Chocolate no solo contaba chistes sino que daba información a ... mejor no, no sigo. Vamos a perder la idea de rescatarle a la historia a un payaso a quien la Asamblea le nombró hijo meritísimo y a mí, me hizo cagarme de la risa.
De ahí viene la estirpe de los payasos de ahora. Claro, como ahora debe estar montando carpa y se va a contratar a Chirajito.


Julio Martínez.
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Eladio González, alias "Chocolate" ha sido quizás uno de los mejores payasos
profesionales que hayan vivido en El Salvador, al punto de haber sido
condecorado por la Asamblea Legislativa por su trayectoria. Un personaje
inolvidable que nos hizo reír haciendo uso de lo más perspicaz del sentir
pueblerino.

Siempre fue Don Eladio un payaso compenetrado con el sentir de los pobres, con
aquel humor que despunta de sufrimiento, ese círculo filosófico que a partir de
pobreza transmite amor. Cosa muy difícil de comandar, especialmente en un país
como El Salvador, que en esos años de actividad profesional bajo dictaduras
militares que hasta una "mala mirada" le costaba a cualquiera la vida, o sino al
menos tortura y vejámenes. Los días cuando el Partido de Conciliación Nacional
(PCN) era el partido oficial y los abusos de poder eran la norma para muchos,
especialmente aquellos que eran el tema de ese gran payaso.

Yo recuerdo cuando el circo Chocolate llegó a mi vecindario, se armó una batalla
entre los de "arriba" y los de "abajo". La admisión al circo era mínima, unos
que apenas podían pagar su entrada, pero que desde galería, disfrutaban de
espectáculos como "La Tromba Marina", "La Marimba de Mi Pueblo" y un trapecista
de tercera edad que nunca hizo mas que subirse al trapecio a llamar a todos por
su apodo en la comunidad, cantando rancheras de "mala muerte", todo desentonado
mientras todos le pedíamos que hiciera alguna pirueta: "Haz algo viejito, haz
muecas viejito…".

Recuerdo a Chocolate en sus presentaciones gráficas simulando hacer el amor con
los dedos en su gabán gritando con voz de tenor: "Raspando minuta, raspando
minuta, muchachitos…". Claro todo este populismo histriónico hizo que el
sacerdote de turno, que sustituyendo a uno mucho más liberal, organizara una
protesta formal ante el alcalde de San Salvador, en ese tiempo nuestro vecino el
Dr. Ricardo Joaquín Peralta, quien autorizó el desmantelamiento del espectáculo.

Todo aquello fue una maravillosa experiencia, Chocolate vive en mi memoria como
un personaje populista que amedrentó la amargura de gobiernos opresivos,
economías desmanteladas y corruptas y la poca ilusión de un cambio verdadero que
favoreciese a las clases sociales menos privilegiadas.

Chocolate, ese gran payaso Chocolate será un recuerdo extravagante para la
patria. Por favor, dejemos su memoria intacta, lo peor que podemos hacerle es
asociarlo con esos apasionamientos de "temor al Comunismo" que siguen
apareciendo en el horizonte luego de un derroche de arrogancia política sin
rumbo.

Marco Centeno
Chapel Hill, Carolina Del Norte
Estados Unidos

6 comentarios:

El chino milton dijo...

Yo lo ví en la loma, que era una zona pelona, pues no habían colonias allí, cerca de la plazuela ayala. Todos nos quedamos varios dias cantando : Por esa pringa ay,ay,ay, suspira la dominga... Allí tambien conocí al primer mono araña.Si no me equivoco era la época de Julión, el presidente de la moto harley que se paraba a platicar con la majada.

Anónimo dijo...

chocolate todo un buen payaso

Anónimo dijo...

yo, tube la oprtunidad de conocerlo cuando ya estaba retirado del circo, mis padres me hablaron mucho de el y si lo fue el rey de los payasos, tenia mucho publico. mi papa trabajo en la GN y el li veia cada Lunes y jueves a reportar no se que, mi papa nunca nos cuebta el que??? pero si lo llevaban a una oficina cerca de la cancha de foot bal. recuerdo la historia que cuenta cuando cometio el pecado de pegarle a Margarito esparsa, QUE PECADO MAS GRANDE!!!! y el amenazo alos periodistas para que no publicaran eso, cuando Margarito se caso con una mujer hermosa de Ilipoango, ella le reclamo y el la ofendio...
bueno esa vergaiada que le dio al pobre margarito se la llevo para la tumba. pero si hiso muchos payasos que ahora son grandes, recuerdo que mi papa cantaba las canciones que el cantaba, pero si me hago una pregunta "la pringa ya yai" esa segun dicia mi papa la hiso el chirajito cuando trabajaba el el circo de chocolate. y si talves es decreer ya que chirajo la cantaba en unos circos, cañonazo cantaba "Julia como llede julia" hahahahhaha
bueno mi papa decia chocolate era bayunco, pleve oreja y vergiador de enanos.... pero todo un payado

Hugo Castaneda "Bimbirino" dijo...

Chocolate fue un gran artista circense como fue Juanillo, Chorizo, Andresito el Timido, Rapalo y todos los de su epoca. En ese entonces, todos estos tubieron algo en comun, y es que todos reclamaron su estrellato despues de la revuelta donde Maximiliano Hernandez Martinez salio de su cargo, y es que los cinco fueron policias que dejaron de serlo voluntariamente pues ese trabajo no daba para comer. En 1983, cumpli mi sueno de nino y me fui con el Circo, ya no de Chocolate sino heredado a sus hijos Los Hnos Jurado, Carmen, Zoila, Heladio, y como fui a la escuela de Volatines...tube el previlegio de convivir con los antes mencionados...con garantia de recibir putiadas y hasta un mi coico les puedo decir que orejasno fueron...y como el lema le huillan a estar involucrados en asuntos politicos pues ya habian sido victimas de revueltas en su juventud. La nieta de Don Heladio fue mi companera de trabajo, mi guia, y representante...como payasos estaban obligados hacer reir a la gente con sus bayuncadas y ocurrencias pero en ese entonces no existia el internet para aprender tanto como hoy...pero si esto ubise existido les aseguro que el unico enano que verguio fue su hijo "Bombonsito" quien nunca crecio por ser victima del "MPS VI" -- es mas como maestro me enseno como parodiar las canciones y temas del dia, y lo mas triste de la pobreza del circo, fue que la mayoria de payasos eran analfabetas, pero muy fieles a la carpa, redondeles o "chinacas" y como alguien escribio antes era varatisimo, y los televisores eran cosa de la burguesia a la cual los pobres no aspiravamos...en ese entonces...Saludos y suelten la sin huesos, por favor expresenlo al escribir en este blog que esta pero bien Chivo vos!!!
pilas...

Jonker Barralaga dijo...

Quisiera saber si me pueden compartir la cancion de la Pringa ay ay ay!
por favor se los agradesco mucho. :D

Mario Choto dijo...

Hola mi nombre es Mario Choto y me crié en la plazuela Ayala y mis padres solo comentan del payaso chocolate q de por aquí era me gustaría saber más historias del barrio mar_cho2002@yahoo.com