viernes, 22 de abril de 2011

Otro cuento de Semana santa

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(Los Cóbanos, Sonsonate)


Aquí tienen una anécdota personal de las vacaciones de semana santa en el terruño:

En la empresa donde trabajaba, había una señora de apellido "De Rauda", cuyo trabajo era ocasional. Ella llegaba por las tardes y recogía toda la cantidad posible de papel
periódico de los ejemplares viejos, papel sobrante e impreso por supuesto, y lo compraba a precio de "me lo llevo" para revenderlo a las coheterías


Eso, solo lo dije para ubicarlos cual era su menestar dentro de la empresa, porque cuando no le vendía en la cohería, lo hacía en los mercados, para hacer los "cartuchos" y poner las libras de frijol, maíz, maicillo, y hasta arroz, pero nunca azúcar ni sal, ya que la tinta que desteñía y el papel impreso dañaba la calidad de esos productos.



Pues sucede que esta señora, morena, en sus cuarenta digamos, le gustaba "armar" excursiones con los empleados para semana santa. Alquilaba el bus, vendía el pasaje y ofrecía solamente eso. El viaje de ida y regreso. Ya en el lugar, uno buscaba la "champa" que más le gustaba, y pagaba "la noche" (pongo comillas para resaltar los detalles.) Bueno, pues sucede que en una de esas semanas Santa, me decidí. Solo era salir temprano (7:00 AM) del Sábado de Gloria, y regresar el Domingo de Resurrección, tipo 5:00 PM. Nada más. En ese entonces, no me pregunten quien me acompañaba porque "no que acuerdo," o no quiero contar. Pues salimos para Los Cóbanos. Estando allí, nos instalamos, y aquí viene lo emocionante.

La mamá de la Sra. de Rauda tenía su "provisional" tienda. Ofrecía champas con todo y comida: Desayuno, almuerzo y cena (es que los salvatruchos nos rebuscamos) y además, también vendía, lean bien, lo prohibido. No!!! No eran muchachas. Era guaro. Si guaro, pero embotelladlo, y como era prohibido porque su tienda provisional no era "expendio de aguardiente autorizado" la "de hacienda" (la PH pues) andaba "ojo al Cristo."


Pues en una de esas, como a la hora del almuerzo, estaba yo con "mi conque." Digo así porque ella tenía "su por donde," cuando oigo el escándalo. Habían llegado una "retajila" de 4-5 muchachones que andaban buscando el "divino néctar" Smirnoff. Y empiezan: --¿A como la tiene? pregunta el líder del grupo. ¿El que? Responde la mamá de la señora de Rauda. –El Smirnoff Silver.

Por esa época, la botella de vodka regular o rojo en el mercado estaba a 15 colones, y la de vodka "Silver" a 18, pero la señora la había subido, un 50% más, o sea, el Silver a $ 26. --No!!! Dijeron en coro. --Ayy por favor, no griten que de repente viene la PH y nos llevan a todos. Recuerden que estamos en semana santa, y no hay venta libre. Así que compórtense o empiezo a gritar asalto.

--"Bueno, asalto es asalto, pero no esta mi sobrina para justificarme. Así que pagan, o no hay nada, dice la señora "bien fuertona." ---Y empieza aquel mal de lamentos. ---No señora. Si somos trabajadores. Ganamos poquito, y solo la queremos para la goma, vea, aquí donde nos ve, vamos a hacer "la cabuda" porque ninguno puede pagar por si mismo lo que vale una botella. --Pues vean como hacen, pero ese es el precio, recalca la señora madre de la organizadora del grupo. Y yo allí, como que no escuchaba nada.

Así que empiezan: --¿Vos cuanto vas a poner? pregunta. --Yo solo ando tres pesos, dice uno. ---Y otro indignado dice: Má ve, no jodas. Si somos cinco, para 26 nos toca a 4.20 mínimo, porque "el chele" no pone. Ya sabes que El ya se arreglo con la dueña de la champa donde nos están guardando la ropa. --- ¡Puta cabrones!!! Así mejor vamos a otro lado y nos quedamos bebiendo agua de coco para la goma que andamos, dice el "cabeza" del grupo. ---Nombe' No jodas dice el resto. Y empiezan uno por uno. -Yo pongo 5, lo único que tengo. --Y yo 3, porque para que les voy a mentir, ustedes saben que no me han pagado. --Bueno, aquí están otros 5. El primero afirma--Faltan 8, pero yo solo no los puedo poner.


Y a todo esto, "la mara observadora solo era de 3" (la señora y su hija, y yo, haciéndome el pen...sante que no escuchaba) --MIre señora, ya recogimos 24. Déjenosla en 24. Es lo único que tenemos. --No!! Responde ella. ¿Y ustedes que creen? Si soy pobre. Y ya una vez que capturaron y ¿saben que? Pagué con la cárcel y una multa de 500 colones para salir...NO, si no tienen mejor váyanse. Y ya no me molesten. Ya vendrán otros. Pues al final, ni me pregunten como hicieron y salen los 26 colones.

--Vaya señora, aquí tiene. ---Y dice ella: Pero saben que, váyanse allá, detrás de la champa que esta al final, y allí se las doy, porque aquí vienen otros clientes y me pueden "chillar." ---Esta bien señora dice el "jefe." Y otro dice, te vamos a acompañar uno o dos más, porque te podes ir y nos va a dejar en "verga" cabrón. --Puta no podan, pero esta bien. Y se van los tres dejando a dos esperando. Cuando vienen ya con el producto, los que estaban esperando exclaman. --Pasala cabrón. ---Apurate que me estoy muriendo.
---Y yo, además yo puse más, tengo derecho al primero "vergazo" --No jodan hombre, espérense. Llevémosla a la champa y allá "la discutimos." Escondela cerote. No ves que pueden venir de "la hacienda." Pasamela a mi, que yo tengo chumpa para esconderla. No, vos llévala dice otro.

Y en esa algarabía por la botella por la cual habían pagado 50% más del precio normal, y casi enfrente de la Sra... SE LES CAE...SI, SE LES CAE Y SE LES QUIEBRA. Y SE IMAGINARAN ESAS CARAS...! Tristeza, amargura, dolor, emputamiento, enojo, todo lo que ustedes e puedan imaginar.


Nadie quería verse uno al otro. Mientras tanto, un bolito del pueblo que iba pasando, ni lerdo ni perezoso, se agacha, y suavemente empieza a lamer aquel "riiito" de guaro que bien sabía. Y todos, uno por uno empiezas a reclamar:


--Puta, no joda viejo cerote, quítese de aquí. --Déjenme un poquito aunque sea, decía otro. -- Bueno, ya estuvo cabrones, vámonos a la mierda. --Eso nos pasa por "sedientos..." --Vos mejor callate. Si no fuera por vos, ya estaríamos chupando felices. --Vamos a la mierda pues. Ya estuvo. --Nombe, perate. Veamos si negociamos la otra. ---Mire señora, vea lo que nos ha pasado.---Lo siento jóvenes. Y aunque me duela, yo no puedo hacer nada.Puta. Espérese. En cuanto nos deja otra. Mire que ya pagamos 26 por la primera,
y de nada nos ha servido. ¿En cuanto nos puede vender la "media?" Porque ya vio cuanto nos ha costado hacer la cabuda para la botella completa.

--Bueno, yo no vendo medias, pero...---Y empiezan los lamentos y suplicas...---Si señora. Haga su obra de caridad.--Mire que Dios la va a bendecir.--Además ya somos clientes. ---Por fa' denos la media en 10 y vamos ver como le hacemos. ---En aquel dolor, en aquella tristeza, la hija (quien llevaba la "segunda" en el negocio y quien no haba hablado para nada, dice "

Déselas mamá, y que se vayan antes de que venga la PH.


Imagínense lo que uno hace por el guaro.

Fin del cuento.

Roberto Rodríguez
Derechos reservados.


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